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Praga

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Que ver en Praga

A pesar de haber estado sojuzgada por grandes estados europeos, primero el Sacro Imperio Romano Germánico, luego el de los Habsburgo, el pueblo checo supo resistir y lograr de sus invasores muchas libertades. Solamente Hitler y los comunistas pudieron frenar momentáneamente esas ansias de libertad. Viaja a Praga y recorre una de las ciudades de Europa con más historia.

Dinastía de los Habsburgo, grandes protagonistas en la historia de Praga

Como agitada y revuelta se puede definir la larga historia de la capital de la República Checa. Los protagonistas que escribirán esa crónica histórica de Praga serán personajes como el "buen rey Wenceslao", el emperador de Alemania Carlos IV, y la dinastía de los Habsburgo. El momento que marcará por decirlo de alguna manera el comienzo de escribir la historia de Praga, será con el establecimiento de los primeros esclavos en el siglo V.

La dinastía de los Habsburgo tendrá un peso trascendental en el devenir de Praga, y es que bajo el mandato del Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Rodolfo II, Praga se convertirá en la primera ciudad de Europa en las artes y las ciencias, en competencia con Viena a finales del siglo XVI y principios del XVII.

A Rodolfo II, también llamado "el emperador alquimista" por su afición a la alquimia, la historia lo valora desde dos perspectivas, por un lado como un hombre con muchas inquietudes artísticas e intelectuales que hará que traiga a Praga artistas, científicos, y alquimistas; y por otro lado como un hombre que se dejó engañar por muchos de estos alquimistas y magos, en ocasiones dando cabida a personajes que por sus artes estaban más cerca de la herejía que de lo terrenal.

Praga, de los centros industriales de Europa más importantes a finales del siglo XIX

A finales del siglo XIX, Praga ya está convertida en el centro industrial con más peso y relevancia de todo el imperio austriaco, debido en gran parte a su cristal de Bohemia. En los años 1.870, esta región con los avances del ferrocarril, la posibilidad de poder emplear carbón en los hornos vidrieros, así como la aplicación de las nuevas tecnologías a la creación de vidrios, y las nuevas técnicas de grabado, harán del cristal de Bohemia el más destacado del viejo continente, imitándose incluso en Francia y Gran Bretaña.

Estos aspectos y muchos otros iremos recorriendo de la parte fundamental que hace a roma una ciudad increíblemente para descubrir, y poder seguir recorriendo, descubriendo muchísimos lugares, que son deslumbrantes para la vista de cualquier turista que desea conocer esta hermosa ciudad, que se construye sobre ruinas sagradas.

En el siglo XX muchos acontecimientos históricos y políticos pasarán en Praga

En 1.918, de los restos del imperio austriaco nacerá la República Checa, un nacimiento para nada oportuno por el lugar geográfico en el que se encontraba, y es que estará en el centro de las tensiones que van a marcar el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Si se tuviera que definir la historia política de Praga, por donde procede su simiente, está sería de una gran heterogeneidad; y es que si en febrero de 1.948 será escenario del "golpe de Praga" comunista, que para la ciudad supuso un sostén de acero, ya no solamente sobre la ciudad sino también en el país entero 20 años después, en 1.968 la "primavera de Praga" nacerá como un atisbo esperanzador para crear un socialismo más humano; o en 1.989 con la "revolución de terciopelo", que significará la caída del régimen comunista.

Vaivenes políticos pero que no supusieron obstáculo alguno para que la nación siguiera adelante, e incluso viviera una separación con la que había sido su compañera formando la República Federativa de Checoslovaquia, la región de Eslovaquia. Y es que las dos partes se separarían el 31 de diciembre de 1.992 en dos repúblicas independientes, la República Checa, y la República Eslovaca.

Lugares que ver en Praga

Buscaremos cuales son los lugares que hay que conocer obligatoriamente por Praga, y saber cuáles son de obligación conocer que no se pueden dejar de lado, sin saber cómo son en Praga.

Recordamos las mejores formas de volar mediante vuelos baratos, y poder saber cómo es volar con precios muy bajos manteniendo calidad y sin perder tiempo, con solo hecho de volar.

Ver el Castillo de Praga y Hradcany

En los alrededores del Castillo de Praga i y de su barrio, en 1320 se crea la ciudad de Hradcany en una parte del talud. Los dos monumentos más importantes de la zona son: la Loreta y el Monasterio Strahov; lo que demuestran la vocación de retiro que tenía esta zona. Forman parte también de este barrio: Pohorelec, que constituye una de las partes más antiguas de la ciudad; y el Nuevo Mundo, una zona reconstruida con viviendas en el siglo XVII.

Ver la Ciudad Pequeña. Malá Strana.

Malá Strana el barrio bohemio de Praga donde siempre han tenido cabida los poetas, escritores, músicos y artistas en general. También es un barrio muy romántico y poco transitado por los turistas dentro de lo que cabe por el entramado de sus estrechas calles medievales.

Ver el Castillo de Praga y Hradcany

La historia de Praga se inicia en su castillo, fundado en el siglo IX pro el príncipe Borivoj. Su posición estratégica sobre el Moldava pronto lo convertiria en elcentro del territorio gobernado por los Premysl. Intramuros se construyó, además del castillo, un palacio, tres iglesias y un monasterio, entre otros edificios. Alrededores de 1320 se crea la ciudad de Hradcany i en una parte del talud.

Que ver en Praga: el castillo Krivoklat

Es uno de los castillos aún no descubiertos por los turistas, sin embargo, es uno de los más bellos y auténticos en el República Checa, se encuentra a casi una hora en coche de Praga y en una zona muy verde y montañosa sobre el río Berounka, al este de Praga .

Para conocerlo puede contratar un guía, que lo llevará por un recorrido de casi una hora, donde podrá conocer su historia que nos cuenta sobre Krivoklat que pertenece a los castillos más antiguos e importantes de los príncipes y reyes checos.

Durante el reinado de Premysl Otakar II, fue construido como un gran castillo real de características monumentales para ser reconstruido más tarde por el rey Wenceslao IV, y luego ampliado generosamente por el rey Vladislav de Jagellon.

El castillo varias veces se vio seriamente dañado por el fuego y se convirtió en una prisión temida que literalmente hundió rápidamente su reputación, ya que en primer lugar durante el época del romanticismo en el siglo XIX (bajo el gobierno de la familia de Fürstenberg que poseía el castillo hasta 1929), el castillo fue reconstruido y salvado.

Una bella capilla dentro del castillo demuestra su Gran Realeza al igual que sus caballerescas salas con una exposición de pinturas y esculturas góticas, al la que se suma la biblioteca del castillo con más de 52.000 libros, un museo y una rica galería de pinturas de los Fürstenberg.

También quedó representada la prisión del castillo por la que se hizo famoso en su momento con las cámaras de tortura y sus instrumentos, junto a una torre monumental, con una colección de trofeos de caza y una vista del área circundante.

Realizar un agradable paseo alrededor de los muros del castillo, la torre Huderka con una cocina de hogar abierta y una galería que hace de observatorio, hacen de Křivoklát, un monumento cultural nacional.

El castillo está abierto de abril a octubre todos los días, excepto los lunes y en noviembre y diciembre, los fines de semana y festivos solamente.

Que ver en Praga: el Puente de Carlos

Puente de Carlos (Karlův) es un puente de piedra del siglo XIV que une a Praga, es una magnífica estructura de la ciudad, ubicándose entre los mejores lugares de interés turístico y es la principal vía peatonal que conecta la Ciudad Vieja con Mala Strana y el Castillo de Praga.

Del Puente de Carlos los visitantes pueden disfrutar de vistas en el horizonte Praga, junto a la amplia extensión de los ríos debajo de ella, flanqueado en ambos lados a elegantes edificios, así como el Castillo de Praga presenta sus torres eminentes en el centro de la ciudad.

El Puente de Carlos, recibe multitudes de personas durante el día y los artistas callejeros, músicos con su jazz, le brindan un toque de calidez y belleza adicional, transformándolo en verdadero paseo romántico desde primera hora de la mañana o en cualquier momento de la noche.

La primera piedra fue colocada en 1357, siendo Carlos IV el favorito arquitecto y constructor, Peter Parler, quien supervisó la mayoría de los trabajos, la idea inicial era realizar una construcción funcional para torneos de caballeros y durante muchos años la única decoración en el puente fue un simple crucifijo.

Más tarde, el deseo de ornamentación Católica dio lugar a 30 estatuas que se erigieron entre 1600 y 1800, en la actualidad hay 75 estatuas en el Puente de Carlos, pero la mayoría son copias, ya que las inundaciones y catástrofes a través de los siglos dañado los originales.

Quizás las más interesantes, así como antigua, son el de Juan Nepomuceno (8ª de la derecha al cruzar hacia el Castillo de Praga) y la entrada al Puente está marcada en ambos extremos por torres: la Torre de Puente de la Ciudad Vieja y el Puente de la torre de Mala Strana.

Que ver en Praga: el barrió judío

La historia de este país, es confuso y llena de misterio, y este es una característica de este barrio. Fue poblado con la llegada a las primeras poblaciones judías en el siglo XII, y poco a poco se fue levantando un punto muy importante en la historia del mundo.

Recordamos llevar cámara de fotos para recordar este hermoso barrio judío.

Mucho de este crecimiento de este barrio, se debe al aporte de dinero por parte de un banquero adinerado llamado Mordecai Maisel que junto a su fiel amigo el emperador Rodolofo II, que algunas de sus características marcaban a una persona débil, enfermizo, y excéntrico, que sus días las pasaba en el Castillo de Praga, encerrado en la mayor parte de su tiempo en su pieza, leyendo mapas de posibles conquistas territoriales, desde 1583 hasta su muerte 1612, era una persona que de estar en un estado de excitación puro, pasaba a una melancolía muy profunda, sin motivos aparentes.

Lo consideraban una persona fácil de convencer, es a este motivo que en una reunión que tuvo con Maisel en su castillo, este le dijo y le propuso la construcción de sinagogas, en la cual el emperador, luego de corto llanto acepto.

Las sinagogas, estos recintos, eran los lugares donde los judíos realizarían las reuniones, y se convertirían en lugares de culto, donde se les permitiría poder estudiar, y realizar tareas educativas en base a la más antigua religión monoteísta.

Luego de este encuentro, y el comienzo de la creación de los templos, aparece en la historia otra importante figura, llamada el Rabino Löw. Este sujeto, de aspecto varonil delicado, se pasaba sus días rodeado de gordos y pesados libros, los cuales eran estudiados apasionadamente. Era una persona muy culta y preparada, y matemático por excelencia. Los pobladores lo consideraban una persona hábil hacia las ciencias ocultas, casi un ser mágico. Y esta persona fue el responsable y creador, de la figura legendaria del Golem.

Sin embargo, el barrio judío conoció igualmente épocas penosas: crueles matanzas de parte de los cristianos, expulsiones de Praga y el genocidio en el siglo XX. De este doloroso pasado hablan sus monumentos y las exposiciones en las sinagogas del Museo Judío.

La visita turística del barrio

Al visitar el barrio judío, no sólo recorreremos los monumentos históricos, sino también visitaremos su historia, civilización y tradiciones.

El tour incluye las entradas a los monumentos del museo judío: la Sinagoga de Maisel, la Sinagoga de Klaus, la Sinagoga de Pinkas, la Sinagoga Española, la Antigua Sala de Ceremonias, el Antiguo Cementerio Judío, la Galería Robert Gutmann; y además descanso para saborear un rico café.

Ver y visitar los museos de Praga

Cuando llegamos a una ciudad, con un montón de historia y sucesos, y nos deslumbramos con todo lo que vemos, pero siempre es mejor empezar por el lugar que lo alberga todo y esos son el museo de Praga.

Hay mucha historia suelta, pero por suerte está bien organizada, y se encuentra en sus museo, empecemos a nombrar los más importantes.

Ver el Museo Nacional

Hay mucho, que nos cuenta los más crudos sucesos, pero quizás el más importante, grande y antiguo fue fundado en 1818 y es el Museo Nacional. El lugar que se elegido, no fue ala zar, sino que tenía que tener historia, por eso se elegido el edificio más imponente con un estilo neo-renacentista de los años 1885 al 1890, que se encuentra en la Plaza de Venceslao.

Horario: Diario 10 a.m. – 6 p.m. (Mayo – Septiembre), diariamente 9 a.m. – 5 p.m. (Octubre – Abril), cada primer martes en el mes esta cerrado, cada primer lunes del mes la entrada es gratuita.

Entrada: 80,-CZK, con descuento 40,-CZK.

Exhibiciones permanentes: Prehistoria en Bohemia, Moravia y Eslovaquia, exhibición de minerales y petróleo, exhibición de Paleontología y exhibición de antropología.

Donde queda: Vaclavske namesti 68.

Ver el MUSEO NAPRSTEK

Otro gran museo, que se torna de obligación concurrir, acordarse de llevar cámara de fotos, y para retratar el lugar.

Horarios: Diario excepto Lunes 9 a.m. – 5:30 p.m., entrada gratuita cada viernes primero del mes.

Exhibiciones permanentes: Culturas indias del norte y sur de América. Culturas de Australia y Oceanía.

Precio de la Entrada: 40,-CZK, con descuento 20,-CZK.

Donde queda: Betlemske nam. 1.

Ver el MUSEO DE LA CIUDAD DE PRAGA

Horarios: Diario excepto Lunes 9 a.m. – 6 p.m.; el primer jueves del mes 9 a.m. – 8 p.m.

Exhibiciones permanentes: Praga histórica. La historia de la ciudad y sus habitantes.

Precio de la Entrada: 30,-CZK , con descuento 15,-CZK.

Donde queda: Na Porici 52.

Ir de compras en Praga

Como en todo lugar turístico, la parte de compras siempre tiene un importante espacio por ver. En esta ciudad, no es la excepción, existen un montón de lugares que permiten al turista, poder elegir, según precio, marca y calidad. Y, además, allí se pueden encontrar hoteles baratos.

La variedad y cantidad de tiendas que se encuentran dispersas por todo el territorio, desde centro comerciales, mercadillos callejeros donde nunca faltan los productos típicos a muy buen precio, como el cristal de bohemia, el ámbar, los granates, la cerámica y las marionetas de madera artesanales, artículos que gustan mucho a los turistas como regalo para familiares y amigos o para ellos mismos.

La Plaza Wenceslao es la zona comercial más grande, es una zona moderna que en el Moedioevo fue mercado de ganados y ahora es centro hotelero y comercial, transitada por miles de personas durante el día en busca del producto deseado entre la gran variedad de tiendas, centros comerciales y grandes librerías que se reparten por todo el área. Alrededor de la plaza hay callejuelas con pequeñas tiendas interesantes.

Otras grandes zonas comerciales son las que comprenden las calles Národní Trída, Na Príkope y Parížská, donde se aglomeran grandes tiendas de lujo y de alta costura de las marcas más internacionales.

Un de los regalos mas típicos para realizar, y es para los mas chicos, que pueden obtener los tradicionales juguetes de madera que se fabrican aquí y llevan una tradición de más de 200 años algo que maravillara a cualquier niño.

Las tiendas suelen abrir alrededor de las 9:00 horas y cierran a las 18:00 horas. Los comercios para turistas abren también durante los fines de semana.

Que ver en Praga: la Plaza de la Ciudad Vieja

Pasear por la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga se traduce en comenzar un viaje en el tiempo, retrocediendo 600 o 700 años, donde se puede vivenciar y respirar la dramática historia de la ciudad, una de las cosas que ver en Praga.

La Plaza Staromestske namesti es una de las dos plazas principales en el centro de la ciudad (la otra es la Plaza Wenceslao, a 5 minutos a pie). Con sus edificios antiguos y magníficos templos, este es uno de los más bellos lugares de interés histórico en Europa.

Se remonta a fines del siglo XII, la Plaza de la Ciudad Vieja inició la vida del mercado central de Praga y durante los próximos siglos, muchos edificios con los estilos románico, barroco y gótico se levantaron en todo el mercado, cada uno trayendo consigo historias de ricos comerciantes y así como su intriga.

En la Plaza de la Ciudad Vieja los más notables lugares de interés que ver en Praga son: Iglesia de Nuestra Señora antes de Tyn, el antiguo ayuntamiento, la Torre del Reloj Astronómico y la sorprendente iglesia de San Nicolas.

En el centro de la Plaza de la Ciudad Vieja se encuentra la estatua de Jan Hus, erigido sobre el 6 de julio de 1915 para conmemorar el 500º aniversario de la muerte del reformador, quien tuvo una oleada de seguidores a sus creencias en los siglos XIV y XV, que eventualmente llevaron a la guerras husitas.

Sentarse y disfrutar de la atmósfera en un café es una experiencia inolvidable, pudiendo hacerlo en una de las muchas terrazas que rodean la plaza de la Ciudad Vieja, un trozo de historia vigente de Europa.

Viajes de verano por Praga

Para muchos turistas la ciudad de Praga está entre las románticas de Europa y es por lo tanto un destino muy interesante para que las parejas puedan disfrutar, pero también en Praga existen otros muchos alicientes y atractivos por descubrir que permiten a los turistas conocer nuevos rincones dentro de suelo europeo. En verano las escapadas a Praga se multiplican y es un buen momento para tener en cuenta este destino a la hora de prepara el viaje, en especial un estupendo viaje en pareja por Praga durante algunos días. Los famosos puentes de Praga, el castillo de esta mágica ciudad y su variada gastronomía, son alicientes suficientes como para hacer una escapada hasta esta ciudad durante el verano para poder aprovechar las vacaciones.

Una estación del año que gusta mucho a los turistas que viajan por Praga es el verano, ya que es el momento en el que muchos turistas pueden disponer de tiempo libre para poder pensar en viajar hasta Praga, pero también es una estación interesante para conocer Praga gracias a que las temperaturas son más que interesantes y gusta mucho a todos los turistas para recorrer la ciudad con mayor tranquilidad y no preocuparse por el mal tiempo o por las bajas temperaturas, que es muy frecuente durante el resto del año.

Es importante tener en cuenta que las temperaturas en el verano pueden alcanzar los 40 grados, una cifra que se ha dado hace algunos veranos y también la elevada humedad es otro de los condicionantes que se deben tener en cuenta antes de viajar a Praga durante los meses de verano. Muchos turistas prefieren no viajar a Praga en los meses centrales del verano, escogiendo principalmente los meses de mayo, junio o bien el mes de septiembre para poder visitar Praga y disfrutar de temperaturas algo más bajas de lo habitual.

El aumento de turistas a Praga en estos últimos veranos está siendo muy importante y es una de las ciudades que más han mejorado en República Checa desde el punto de vista turístico. Es una ciudad que además de ser adecuada para que las parejas disfruten, no es menos adecuada para que las familias puedan pasar unas agradables vacaciones y tengan la posibilidad de descubrir muchos elementos culturales y de ocio realmente atractivos.

Visitas obligadas

Los turistas pueden encontrar una serie de construcciones y lugares muy interesantes que merece la pena tenerlos en cuenta. Una de las visitas obligadas en la ciudad es la que se debe hacer al estupendo castillo de Praga, que es una gran construcción que es la mayor de este tipo en todo el mundo y que sin duda no deja indiferente a ningún turista que se pasea por la ciudad y que acude a este gran castillo.

El reloj astronómico, casa municipal y los puentes de Praga son algunos de los muchos alicientes y visitas que no te deberías perder durante las vacaciones, en especial durante los meses de verano. Siempre en esta época del año las temperaturas son más agradables para recorrer la ciudad a lo largo del día y disfrutar igualmente por la noche de una auténtica experiencia recorriendo los secretos de Praga en República Checa.

Praga es posiblemente una de las ciudades clásicas de toda Europa y es un destino que cada vez más turistas tienen en cuenta y tienen ganas de disfrutar en esta ciudad durante una escapada, bien en verano o bien en cualquier otra estación del año en la que el turista le apetezca disfrutar con total tranquilidad de unas vacaciones.

Escapada en pareja por Praga

Hay muchos destinos en Europa capaces de ser estupendos lugares para ir de vacaciones en pareja, pero uno de los más interesantes para disfrutar con nuestra pareja es Praga. Es una de las opciones interesantes para poder viajar durante el verano y cualquier otro momento del año, una propuesta que sin duda gusta mucho a los turistas que desean disfrutar de un lugar diferente y con muchos atractivos. Cada verano los turistas escogen Praga porque es una ciudad con muchos monumentos y con una gastronomía que merece la pena descubrir en pareja por ejemplo.

Turismo en Praga

A la hora de viajar por República Checa muchos turistas optan por disfrutar de unas vacaciones en la ciudad de Praga, en primer lugar porque es una ciudad que resulta bastante romántica para muchos turistas y en segundo lugar porque es un destino turístico que apetece mucho ahora en verano por la gran cantidad de monumentos interesantes por descubrir. Viajar en pareja por Praga es una de las múltiples opciones, aunque dependerá de los gustos de cada uno a la hora de realizar un viaje por esta ciudad europea.

Resulta muy interesante no dejar de conocer algunos de los rincones más característicos de Praga y monumentos como el clásico Puente de Carlos que tantas personas recorren cada día y que es uno de los muchos puentes que se pueden ver en Praga. También el reloj astronómico forma parte de los atractivos de esta ciudad que tanto gusta a las parejas y que es sin duda un destino apasionante que merece mucho la pena. Dentro de esta hermosa ciudad también los turistas pueden acudir a diferentes construcciones como un castillo, iglesias y la catedral de Praga, que es ideal para los turistas que tengan algo de tiempo durante sus vacaciones por Praga.

Además de los monumentos los turistas que realizan un viaje por Praga se suelen interesar por su variedad de platos típicos, que es un aliciente extra gracias a estupendos platos como pescado fresco, postres a base de fruta, además de platos con carne para los amantes de la carne que viajan hasta Praga.

Verano en Praga

Las agradables temperaturas en Praga suelen ayudar a que los turistas acudan a la ciudad durante sus vacaciones, ya que durante el verano las temperaturas son bastante más elevadas que durante el resto del año y es un momento propicio para poder conocer los monumentos principales que llaman la atención a los turistas y que gozan de más fama. Las escapadas de verano suelen ser más frecuentes que las escapadas el resto del año, ya que durante el verano es cuando se concentra buena parte de la actividad turística. Desde luego es un buen momento para viajar por Praga y disfrutar con todo su patrimonio cultural e histórico, que suele ser del agrado de los turistas que se dan cita en Praga en verano o bien en cualquier otro momento del año.

Normalmente las parejas suelen esperar al verano para viajar a Praga y es una buena forma de aprovechar las vacaciones de verano en pareja. Lógicamente es importante saber que los meses de julio y agosto son los que suelen escoger la mayoría de turistas para conocer esta ciudad de República Checa y por lo tanto vamos a encontrarnos con turistas por todos lados y las colas para poder entrar en monumentos y museos serán bastante largas. De todos modos merece la pena y es un lugar encantador al que suelen acudir los turistas con las agradables temperaturas de verano.

Cuando visitar Praga

A la hora de ir de vacaciones a otro país uno de los aspectos que se suele cuidar muy mucho es el de saber cuándo viajar para encontrar el destino en el mejor momento. Muchos dicen que, en caso de Praga, el mejor momento para hacerlo es en invierno a pesar de que los días son más cortos y grises y los meses largos y fríos. Sin embargo, Sin embargo,en primavera también es un momento idílico para viajar a Praga. Sea cuando sea que viajes, has de saber que, en cada estación del año vas a contar con una serie de eventos y unas ventajas e inconvenientes en cuanto al clima, a la vez que siempre podrás encontrar maravillosos hoteles en Praga. ¿Quieres saber cuáles son?

Viajar a Praga en invierno

A pesar de que el invierno puede ser duro y hacerte ver la ciudad envuelta en una bruma gris y sin vida, hay recompensas en la ciudad que te harán pensar que, aunque no sea el mejor momento, puedes disfrutar de ella. Un ejemplo lo tienes al ver las las torres que se elevan por encima del glorioso Staré Město, el casco antiguo, que combinado con nieve nos deja un espectáculo incomparable.

La ciudad puede ser un sueño con los mercados de Navidad, de hecho es como si te hubieras trasladado varios siglos atrás y vivieras los momentos de la Navidad de una forma muy diferente. De hecho lo que es Navidad y Año Nuevo nos hace parecer que estamos en otra forma de vida. Un ejemplo, para la noche especial son muchos los vendedores de pescado que se ponen en los puestos a vender, y hay fuegos artificiales y todo.

Visitar Praga en otoño

Otoño no es una época donde viajen muchos turistas de modo que la ciudad se va quedando vacía de extranjeros. Eso hace que las temporadas de óperas, sinfonías y bailes regresen a la ciudad y se produce lo que allí llaman el burcak. Por supuesto, en otoño hay eventos, pero la mayoría de ellos son culturales. Si te gustan esta clase de eventos entonces seguro que te gusta visitar Praga en esta época del año.

Visitar Praga en primavera

Como pasa en todo el mundo, la primavera parece que nos hace florecer a nosotros y nos ofrece una visión diferente de las personas más alegres, activas, más…. florecientes, por así decirlo. Los parques se llenan de colorido y se celebra el Stromovka, un entrenamiento para la Maratón Internacional de Praga. Poco después, el Festival de Primavera de Praga anuncia el clima cálido, como lo ha hecho durante medio siglo. Es un momento en que da gusto viajar porque ves cómo renacen muchas flores y la ciudad entera es como si saliera de su letargo para encontrarse con una nueva vitalidad.

Viajar a Praga en verano

Con los calurosos días de junio y julio, los locales tienden a limpiar y adecentar sus tiendas para poder hacerse cargo de los turistas que vienen de visita en estos meses (es cuando más vienen de visita). Algunos de los eventos que puedes experimentar es la alegría de alojarte en una chata (casa de campo) o la recolección de arándanos. La ciudad tiene su propio fruta durante los meses de verano y destacan los festivales de música como United Islands of Prague y las actuaciones de danza moderna de Tanec Praha.

El Puente de Carlos y el reloj astronómico del ayuntamiento, símbolos de Praga

Símbolos de Praga por excelencia (recuerda que si deseas disfrutar de lo mejor de Praga una buenísima opción es encontrar o hacerte con los mejores Vuelos baratos), y es que el Puente de Carlos y el reloj astronómico del ayuntamiento son algo más que dos construcciones en la capital checa. Uno está considerado como de los puentes más bonitos del viejo continente, y otro como el reloj medieval más famoso del mundo.

Un puente en Praga, el deseo de Carlos

Por expreso deseo de Carlos IV se encargaría la construcción de un puente que será uno de los símbolos arquitectónicos de Praga, y es que el arquitecto de origen alemán Peter Parler convertirá el deseo del monarca en realidad: el Puente de Carlos.

La función que tendría el puente no solamente fue la de unir la ciudad vieja con la Malá Strana, sino también cumplir una función estratégica al formar parte del acceso principal a la fortaleza de la ciudad al situarse en la calle principal de Praga.

Este puente que mandó construir Carlos IV, en poco tiempo alcanzaría fama en todo el país y en Europa, tanto por la magnificencia técnica destacada en sus 516 metros de longitud, como la belleza artística por su decoración. Por aquel entonces, el Puente de Carlos podía equipararse en longitud con el puente construido sobre el Danubio en Regensburg -Baviera-, y por la arquitectura con el puente sobre el Elba en Dresde.

Las 30 estatuas que adornan el Puente de Carlos

30 estatuas que lo adornan y que hacen de él uno de los puentes más bellos del viejo continente. Entre los siglos XVI y XVIII fueron esculpidas la mayorías de ellas.

Con el paso de los años algunas estatuas fueron destruidas por las crecidas del río Vltava, motivo por el que fueron sustituidas por copias, aunque siempre se respetó la armonía con el carácter barroco que todo el conjunto monumental del Puente de Carlos tiene.

El reloj astrónomico de Praga, símbolo del país

El reloj astronómico del ayuntamiento de Praga está considerado como el reloj medieval más famoso del mundo, y es que si la fama se mide por las miradas y objetivos de cámaras fotográficas que cientos de turistas se colocan delante de él a cada hora en punto, no hay duda de que su fama está bien ganada.

En la llamada "ciudad de los cuentos y las leyendas" no podía faltar que el reloj astronómico estuviera rodeado de leyenda. Según el relato, los maestros constructores del reloj fueron cegados al concluirlo para que así no pudieran hacer otro igual o parecido. Leyenda o no, la realidad es que no existe ningún otro reloj igual en el mundo como el reloj astronómico del ayuntamiento de la capital checa.

Cuatro figuras alegóricas flanquean el reloj astronómico

Lo que convierte en único a este reloj de cualquier otro en el mundo, que como él esté ubicado en una plaza o en la fachada de edificios importantes, son las figuras alegóricas que lo flanquean, cuatro en total.

En el reloj se representan dos pecados capitales, la avaricia y la lujuria, que están acompañados de la vanidad y la muerte. A cada hora, y entre las nueve de la mañana y nueve de la noche este cuarteto de figuras se pone en movimiento junto a los doce apóstoles que marchan precedidos por San Pedro.

El Puente de Carlos y el reloj astronómico del ayuntamiento de Praga son símbolos arquitectónicos de la ciudad y del país entero.

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