Cosas que ver en Dubrovnik

Si vas a viajar a Dubrovnik, no deberás perderte ninguno de los top 10 lugares imprescindibles si visitas la ciudad.

El casco antiguo de Dubrovnik

Las murallas defensivas de la ciudad son sin duda el mayor atractivo de Dubrovnik. Los casi dos kilómetros de muros de piedra que rodean el casco antiguo, se consideran una de las fortificaciones más impresionantes de Europa. Las primeras fortificaciones se construyeron en el siglo VIII, aunque la mayor parte se construyó entre los siglos XV y XVI. Se puede acceder a las murallas a través de 3 entradas: la primera en Stradun, entrando por la puerta de Pile, la segunda cerca de la puerta de Ploče, y la tercera por el fuerte de San Juan (Sveti Ivan), cerca del Museo Marítimo. La caminata por las murallas puede separarse por dos tramos o realizarse en su totalidad. El tramo marítimo, con vistas al mar y a la isla cercana de Lokrum es el más frecuentado, al ser más plano. Ambos tramos ofrecen unas maravillosas vistas a la ciudad, aunque el tramo interior ofrece mejor perspectiva. Otros de los puntos de interés son el acuario, el Monasterio Franciscano, el Palacio del Rector y sin duda la calle principal, Stradun.

Fuerte Lovrijenac

Situado a pocos metros de la entrada de Pile, pero algo escondido de la vista de los turistas, se encuentra el camino que conduce al Fuerte de Lovrijenac (o San Lorenzo). Construido a unos 37 metros sobre el nivel del mar, era una de las posiciones más privilegiadas de defensa contra posibles ataques marítimos. La fortificación tiene dos puentes levadizos y una entrada elevada que conduce al interior de la construcción. A través de ella se llega al patio y a las zonas superiores desde donde se gozan de unas maravillosas vistas. En verano, el fuerte se convierte en escenario del Festival de Verano de Dubrovnik, y suele acoger representaciones en inglés de obras de Shakespeare. Además, también ha sido uno de los escenarios de la popular serie Juego de Tronos. La entrada al fuerte es gratuita si se dispone de una entrada a las murallas con fecha del mismo día de la visita al fuerte.

Srđ y el Fuerte Imperial

Srđ es el nombre que recibe la montaña situada junto a Dubrovnik. Con una altura de 412 metros, la montaña se encuentra a escasos metros del mar, algo que le concede unas maravillosas vistas de la costa dálmata. Se puede acceder a la cima de la montaña mediante el teleférico situado detrás de las murallas, aunque si se dispone de coche es preferible subir en coche por la carretera que conduce a la pequeña población de Bosanka y continuar hasta llegar al Fuerte Imperial. El trayecto en teleférico alrededor de unos 3 minutos y finaliza junto al restaurante Panorama, situado en la cima, al aire libre y con unas vistas maravillosas de la zona. A unos dos minutos andando, se encuentra el Fuerte Imperial, construido durante la ocupación francesa y finalizado en 1812, el día del cumpleaños de Napoleón. El fuerte fue utilizado también por el imperio austro-húngaro, pero se ganó los corazones de los autóctonos durante el ataque serbio y montenegrino en 1991, cuando aprovechando una falsa tregua, el ejército serbio y montenegrino atacó por sorpresa el fuerte. Sin embargo, la resistencia de los defensores de Dubrovnik llevó a una victoria de los croatas. Desde 2008 acoge el Museo de la Guerra de Independencia, con unos 500 objetos expuestos entre documentos, fotografías, armas, mapas de guerra, minas y explosivos, grabaciones y vídeos originales, etc.

Lokrum, la isla del amor

Lokrum es el nombre que recibe la isla situada frente a las costas de Dubrovnik, declarada parque natural, bajo protección de la UNESCO. Se puede llegar a ella en barco, con la línea regular que conecta el puerto del casco antiguo con el puerto de la isla. En tan solo 10 minutos de trayecto, se puede llegar a esta isla, muy frecuentada por turistas y a la vez rodeada de misterios y leyendas. Una de ellas cuenta que Ricardo Corazón de León naufragó frente a su costa en el regreso de una cruzada en Palestina y se refugió en la isla. Fue entonces cuando prometió construir una iglesia por haber sobrevivido y a petición de los habitantes de Dubrovnik, donó fondos para terminar la catedral de la ciudad.

Además de la rica naturaleza del lugar y de su fauna (cientos de pavos reales se pasean a sus anchas por la isla), también dispone de una fortaleza, el Fuerte Real, construido en 1806 a manos de Napoleón y que está situada en el punto más elevado de la isla. Otros puntos de interés son su jardín botánico, el pequeño lago salado (mrtvo more o mar muerto) y la residencia de Maximiliano de Habsburgo, de 1836.

Islas Elafiti

A pocos kilómetros del puerto de Gruž, se encuentran las denominadas islas Elafiti (o de los ciervos). Se trata de 8 islas y 5 islotes, de las cuales solo 3 están habitadas: Koločep, Lopud y Šipan. Hay dos maneras de acceder a ellas. O bien mediante el ferri regular que une el puerto de Gruž con las islas, o bien contratando una de las excursiones en barco que hacen una visita a las tres y ofrecen comida y bebida a bordo para pasar el día completo. La más pequeña y cercana a Dubrovnik es Koločep, que cuenta con dos bahías, Gornje Čelo y Donje Čelo. En esta última se encuentran los pocos restaurantes y el único hotel de la isla. El camino que une ambos extremos es muy agradable y resulta una buena caminata, ya que dispone de maravillosas vistas. La segunda isla es Lopud, una de las pocas zonas de la costa croata que goza de una playa de arena. La playa de Šunj es una de las más visitadas por su extensión y arena fina. Además, a lo largo de la isla se pueden monasterios, villas y fuertes, que se unen al pabellón de arte contemporáneo Your Black Horizon, que junto a las playas cristalinas, convierte a esta isla en una gran atracción turística. Finalmente, la última isla, Šipan, es la mayor y la única que admite circulación en coche. La riqueza de la isla es única: viñedos, iglesias, monasterios y residencias estivales de estilo gótico-renacentista.

Cavtat

A pocos kilómetros de Dubrovnik hacia el sur, camino de Montenegro, se encuentra la pequeña ciudad de Cavtat. La ciudad fue fundada por los griegos en el siglo VI a. C. con el nombre de Epidaurus. La zona estaba ocupada por los ilirios, que la denominaban Zaptal, pero cambió su nombre a Epidaurum al llegar los romanos. En el siglo VII, la ciudad fue saqueada por los ávaros y los eslavos, algo que hizo huir a los habitantes de Cavtat hacia la isla de Laus, que poco a poco fue evolucionando hasta convertirse en la ciudad de Dubrovnik actual. Actualmente, la ciudad es un núcleo turístico de gran importancia en verano y ha recibido la visita de múltiples yates y personajes reconocidos, como el multimillonario ruso Abramovich o Pep Guardiola. Su encantador paseo marítimo es uno de los mejores lugares para disfrutar del ambiente veraniego mediterráneo.

Konavle

En los alrededores de Cavtat hay múltiples lugares turísticos que merecen una vista. Uno de ellos es el pequeño pueblo de Čilipi, que los domingos celebra a las 11:15 bailes folklóricos con canciones tradicionales dálmatas tras la misa en la iglesia de San Nicolás. Antes y después de los bailes, se puede pasear por el pequeño mercado del pueblo, en el que los habitantes ofrecen manualidades y tejidos tradicionales con bordados. Se puede llegar en coche, por la carretera que va en dirección a Montenegro, o bien en autobús turístico y excursiones organizadas. Una vez terminada la celebración, se puede conducir hasta el río Ljuta y el restaurante Konavoski Dvori, que todavía conserva los típicos molinos situados junto al río. Es un lugar ideal para disfrutar de buena comida croata y para relajarse con el ambiente fresco y relajado que ofrecen las inmediaciones del río.

Trsteno

En la pequeña población al norte de Dubrovnik que recibe este nombre se encuentra el arboreto de Trsteno, una extensión de 28 hectáreas de superficie que alberga un complejo de arquitectura de jardines que constituye una de las mejores expresiones de este tipo de arquitectura en la zona. Su construcción inicial comenzó en 1494 a manos de la familia noble Gučetić-Gozze y actualmente el arboreto consta de distintas zonas: una zona renacentista con una mansión de la época, un parque neorrománico construido a finales del siglo XIX y XX, y el olivar y la vegetación boscosa formada por robles, pinos, cipreses y maquia. La colección de especies de las que gozaba provenía de viajes que realizaban miembros de la familia y regalos que recibían. Aunque el arboreto quedó destruido durante la Guerra de la Independencia croata, fue reconstruido una vez finalizada y en la actualidad goza de múltiples especies. La población de Trsteno, además, tiene otro punto de interés: dos enormes plátanos situados junto a la carretera y que cuentan con más de 400 años de antigüedad, cosa que los convierte en los árboles más grandes y antiguos de toda Europa.

Lapad

Lapad es la zona vacacional por excelencia de Dubrovnik. Mientras que en el casco antiguo numerosos grupos de turistas provenientes de cruceros visitan el centro en unas pocas horas, en Lapad es donde se encuentran la mayor parte de los turistas que pasan unas vacaciones algo más largas en la ciudad. La zona de Lapad y la península de Babin Kuk son el lugar ideal para unas vacaciones de playa relajadas y tranquilas. La playa de Lapad es una de las favoritas entre los turistas debido a su buena ubicación. Se encuentra a pocos pasos de Uvala, el paseo comercial más conocido de la zona. En él se pueden encontrar restaurantes, algunas tiendas típicas de playa, hoteles y heladerías. Sin embargo, existen otras zonas de baño más tranquilas y apartadas. Basta con seguir por la costa, alejándose de las zonas más transitadas. Ahora bien, hay que ir bien calzado, ya que las playas son de piedras. El uso de pies de gato puede resultar muy útil. Otra de las playas más frecuentadas es la de Copacabana, en Babin Kuk. Aunque quizás no resulte la más atractiva, dispone de muchos servicios. Sin embargo, si lo que se busca es tranquilidad, vale la pena seguir andando por el mismo sendero hacia adelante y buscar algún rinconcito con entrada al mar en el que disfrutar del sol de una manera más tranquila.

Playa de Banje y hotel Belvedere

Desde la salida sur del casco antiguo, conocida como Ploče, y siguiendo hacia adelante por la calle a la que da dicha puerta, nos encontramos a mano derecha con la playa Banje. Situada a poca distancia andando del casco antiguo, es la playa más cercana a los puntos de interés cultural e histórico, cosa que la hace también una de las más transitadas. Además, sus aguas cristalinas y los pequeños guijarros que la componen la hacen ideal para familias, parejas y todo tipo de público. La playa dispone de un bar restaurante y discoteca, que durante las noches de verano se convierte en uno de los lugares con más vida nocturna. Si lo que queremos es alejarnos un poco más del bullicio vacacional, es posible seguir en la misma dirección hasta llegar al hotel Belvedere, un hotel que quedó destruido por la guerra y abandonado posteriormente. El hotel, que actualmente se encuentra pendiente de adquisición y posible remodelación, muestra los daños provocados por la guerra y el deterioro con el paso del tiempo. En el patio del hotel, situado cerca del mar, se grabaron algunas escenas de Serie de Tronos. Además, bajando las escaleras que conducen al mar se llega a una preciosa playa de guijarros, mucho más tranquila que la de Banje, en la que se puede pasar el día. Dispone de un restaurante y de un servicio de kayaks. Con el kayak se puede remar en dirección al casco antiguo y llegar a una pequeña playa situada en la cueva Betina, cuyo acceso solo es posible por mar.

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