Que ver en Bélgica: Bruselas, Brujas, Gante y mucho más

La capital de Bélgica, Bruselas (conoce y descubre dónde hospedarte en los mejores hoteles de Bruselas), es una de las ciudades más importantes del país y de Europa. Allí se encuentran los edificios más relevantes de la Unión Europea. Obviamente hay una gran dosis de cultura e historia que podemos descubrir en Bruselas. ¡Ven con nosotros! Te llevamos de paseo por esta magnífica ciudad.

Bélgica tiene una larga historia que ha resultado en una rica cultura en la actualidad. Bruselas es una ciudad de tamaño compacto que se deja visitar en tan sólo unos días. Básicamente todo está cerca y es fácilmente accesible, mismo a pie.

¿Qué hacer en Bruselas?

Como Bruselas está bien conectada con el resto de Europa mediante trenes (de hecho no sólo con el continente, sino también con el Reino Unido por el Euro-túnel que pasa, justamente, por Bruselas).

¡Si estáis haciendo un recorrido por Europa no podéis dejar de visitar Bruselas!

Aquí so contamos qué monumentos, plazas y edificios importantes no podéis dejar de visitar:

Chocolate: esta es una parte fundamental de la cultura y la historia de Bélgica. Si hasta ahora pensabais que Suiza tenía el mejor chocolate ¡error! Bélgica está primera en el podio. Y si quieres descubrir lo mejor de esta dulce o amarga tentación, puedes optar por un pequeño “tour del chocolate” en Bruselas.

Godiva es la tienda más conocida en Bélgica en tanto a chocolates, pero también podéis encontrar los bombones de esta marca en España. Otra casa importante es Neuhaus que se destaca por una excelente calidad de chocolate.

La mayoría de las casas de chocolate más famosas se encuentran en los alrededores de la Grand Place (centro turístico de Bruselas). Descubre más sobre el chocolate en Bélgica.

Uno de los monumentos más conocidos de Bruselas es el Maneken Pis. literalmente un maniquí de un niñito (mucho más pequeño de lo que os imagináis) que está haciendo pis en una posición desafiante y rebelde.

Si bien parece que hay mucho ruido y pocas nueces (realmente ¿cuál es la historia con este niñito meón?), al menos en los alrededores del monumento se encuentran algunos de los mejores bares y restaurantes de Bruselas. Es también uno de los mejores lugares para comprar deliciosos goffres, otras de las tradiciones de la comida local belga.

Uno de estos símbolos como comentabamos, es el Manneken Pis, una pequeña escultura de un niño desnudo meando. La escultura mide unos 50 centímetros, y no son pocos los turistas que llegan hasta su emplazamiento y sufren una decepción, de hecho se escuchan comentarios bastante despectivos. ¿Por qué? Lo desconozco, supongo que por su tamaño, pero tampoco entiendo porque la gente se espera una escultura mayor.

De hecho en cualquier guía, os informan de su tamaño (aquí ya lo hemos hecho, pero lo vamos a repetir: el niño no mide más de medio metro). Creo que se está convirtiendo en tan tradicional visitarlo como criticarlo.

El caso, es que la escultura es uno de los grandes símbolos de la ciudad, y no sólo de Bruselas, sino de todo el país, ya que hay otros Manneken Pis distribuidos en distintas ciudades belgas como en Hasselt, Geraardsbergeen o Broksele.

Posiblemente los que más quieran a este niño meón sean los propios bruselenses. De hecho, lo quieren tanto que la escultura original, la que hizo en 1619 el artista Duquesnay no es la que está en la fuente, sino que está en el Museo de la Villa, protegida de posibles robos, algo que ha sido frecuente décadas atrás.

También en el Museo de la Villa están los más de 700 trajes con los que en fiestas señaladas disfrazan a la figura. Al igual que en festividades concretas o eventos de relieve el niño no orina agua, sino otros líquidos como cerveza, vino e incluso sidra.

Una última curiosidad para terminar. Desde los años noventa del pasado siglo XX, al niño le ha salido una “novia”, la Jeanneke Pis, la escultura en piedra de una niña en cuclillas que está orinando.

Otros edificios que no podéis dejar de visitar:

Grand Place: allí se encuentra el Palacio Real, un precioso edificio donde enfrente se decora una alfombra de flores una vez al año.

Delirium Café: es uno de los lugares más populares para ir por unas cervezas belgas (de las mejores que he probado todo alrededor del mundo).

Torre Japonesa: el punto más alto de la ciudad desde donde se obtienen bonitas vistas.

Atomium: una construcción que representa la formación de un átomo en escala gigante. Un monumento muy conocido de Bruselas aunque un poco alejado del centro. Está bien señalizado en los mapas que se ofrecen en la Oficina de Turismo.

A diferencia del otro gran símbolo de Bruselas, el Manneken Pis, éste no te decepcionará, al menos por su tamaño. Se trata del Atomium.

Aquí van algunas de sus dimensiones para que os podáis hacer idea del volumen que supone este imponente edificio, cuyas características hacen que esté a mitad de camino entre la arquitectura y Scin care la escultura.

El edificio representa un átomo ampliado en su tamaño unos ciento cincuenta purchase cheap Baclofen billones de veces. De esta forma supera los cien metros de altura, y las nueve grandes esferas que lo componen más los radios que las unen pesan aproximadamente dos mil cuatrocientas toneladas.

Se construyó con motivo de la Exposición Universal celebrada en 1958 en Bruselas. Para ello se invirtió el trabajo de unas quince mil personas de diferentes gremios, y la obra necesitó tres años de trabajo para que estuviera acabada.

El proyecto comenzó con la propuesta del ingeniero e industrial André Waterkeyn. A partir de ese momento se inició uno de los cheap methocarbamol procesos de trabajo más apasionantes de la arquitectura contemporánea.

El resultado de esos trabajos lo podemos apreciar hoy en el barrio de Heizel, en las afueras de la ciudad de Bruselas. El Atomium, ya convertido en una de las máximas atracciones de la ciudad y de todo el país, se haya integrado en el Bruparck que incluye a su vez una representación de Europa en miniatura, a una escala 1/25, que como no podía ser de otro modo en la que está considerada como capital de Unión Europea, representa gran parte de los lugares emblemáticos del viejo continente.

Uno de mis lugares favoritos en Bruselas, es un barrio donde se lleva a cabo una feria callejera. Allí podéis encontrar toda clase de antigüedades y a muchos locales revisando viejos cajones. Hay varias ferias así alrededor de la ciudad y también están señalizadas en los mapas gratuitos de Bruselas. Eso sí… ¡hay que ir temprano por la mañana!

Iglesia de Notre Dame du Sablon en Bélgica

Uno de los monumentos más reconocidos en Bélgica es la Iglesia de Nuestra Señora de Sablon, uno de los edificios más bellos de Bruselas y que más sorprenden al visitante.

Uno de los elementos que más llama la atención de la Iglesia de Notre Dame du Sablon son sus grandes vidrieras, que rodean toda la planta de la iglesia, lo que convierte su interior en un espacio muy luminoso y radiante. Por la noche, la luz de la luna hace curiosos juegos de luz dentro de la Iglesia y su iluminación exterior la convierten en un monumento diferente.

No suele ser muy frecuentada por los turistas ya que no es la típica parada que vienen en las guías de viaje de Bélgica, lo que la convierte en una atracción todavía más interesante.

La iglesia es una de las obras de arte de la arquitectura gótica bizantina del siglo XV. En su interior, cuenta con cinco naves que están separadas por pilares redondos, estatuas (merece la pena observar la de San Huberto) y un púlpito del siglo XVII. En su interior también se encuentran tumbas de personajes y referentes de la cultura flamenca.

También se encuentran las capillas de San Maclou y la de Torre y Tasso del siglo XVI y XVII, respectivamente. Se puede acompañar la visita con un delicioso paseo por el parque que rodea la iglesia en el que podemos encontrarnos estatuas de gremios de trabajadores de Bruselas, entre ellos el de los ballesteros, que fue el que financió la construcción de la iglesia.

La iglesia está situada en uno de los barrios más adinerados de la ciudad de Bruselas, un espacio alejado del bullicio de la ciudad, especialmente relajante si se visita al atardecer o a última hora de la tarde.

Echar dos cervezas en Bruselas

Bruselas es una ciudad para caminar o para pedalear, de ambas maneras se saborearán mucho mejor la enorme cantidad de atractivos de la ciudad. Y también de estas dos formas nos va a entrar sed, y por lo tanto lo mejor es meterse en alguno de los innumerables bares y restaurantes de la capital y pedir una cerveza.

No obstante, la cerveza es todo un mundo en Bélgica, y sólo en Bruselas se pueden desgustar unas 450 cervezas diferentes. Lógicamente no es plan de probarlas todas, al menos en un corto lapso de tiempo. Y también es muy difícil y largo enumerar las cualidades de todas ellas. Por eso, aquí vamos a hablar de dos cervezas bien distintas.

Por un lado se encontraría la cerveza más típica y emblemática de la ciudad. Se trata de la geueze. Y para probar la más auténtica hay que entrar en el bar Cantillon. Ahí se sigue elaborando con los métodos tradicionales que nos remontan al siglo XIX. E incluso se pueden visitar las viejas instalaciones donde se lleva a cabo el proceso de fermentación espontánea de la cerveza.

Y como contrapartida, vamos a recomendar otra cerveza bien distinta y mucho más novedosa. Se trata de la cerveza de plátano. Para eso hay que desplazarse al barrio africano de Bruselas. Allí, se inventó esta mezcla cuya explicación hay que buscarla en la historia del país, ya que se debe a la gran afluencia de emigrantes procedentes del antiguo Congo Belga, colonia africana del país. Uno de ellos, quiso unir su país de adopción personificado en la cerveza y sus raíces negras representadas por el plátano. Con ello hizo una cerveza, abrió un bar, y todavía hoy sigue abierto y sirviendo esa curiosa cerveza a todo aquel que la quiera conocer.

Bruselas ciudad de servicios

Conforme la Unión Europea fue adquiriendo cada vez más peso político y legislativo, la ciudad belga fue cobrando una importancia vital dentro de ese entramado de paises, hasta llegar a convertirse en la capital de Europa.

Hoy en día todo político de administraciones nacionales, regionales y locales que tenga que solicitar fondos ha de desplazarse en algún momento hasta Bruselas. Ello ha traído aparejado que también sean muchas las personas de negocios que acudan a Bruselas a realizar operaciones o a informarse de la vialidad de las mismas.

¿Cómo se manifiesta eso en la ciudad? Pues hay dos consecuencias bien visibles para todo aquel turista que llegue hasta la capital belga. En el caso de que uno pasee un día entre semana por el distrito financiero e institucional de Bruselas, verá multitud de personas vestidos con elegantes trajes, con un maletín de cuero o el portátil en la mano. Tampoco es extraño ver circulando o aparcados impolutos y grandes coches oficiales.

Y la segunda consecuencia que se puede apreciar es la enorme cantidad de establecimientos de servicios existentes en la ciudad. Para todos los precios y para todos los gustos. El número de hoteles es abrumador, y quizás sean más aún los innumerables restaurantes. Los hay de comida rápida, elegantes, de menú del día de batalla, de cualquier nacionalidad, con la gastronomía más típica del país, etc. Algo similar ocurre con los bares. Y también son numerosísimos los puestos callejeros de comida, en los que detenerse comprarse un sandwich, una crêpe o cualquier otro tentempie y aliviar el hambre al mediodía, un método de comer que se ha convertido casi en el almuerzo más típico de las ciudad del norte de Europa.

Que ver en Brujas

Su nombre viene de Bryggia (puentes, atracaderos, muelles), y se encuentra en el extremo noroeste de Bélgica, a 90 kilómetros de la capital Bruselas, siendo la capital de la provincia de Flandes Occidental. Fue fundada en el siglo XI rodeando una fortaleza del siglo IX. En el año 2002 fue declarada como Capital Europea de la Cultura, al igual que Salamanca.

¿Sabías que Brujas es la ciudad medieval mejor conservada de Europa. Sí y además te contamos que es el lugar más visitado de Bélgica. ¿Por qué? Pues una de las razones principales por lo que sucede esto, es porque se trata de un “Museo Viviente” del siglo XIII, en el cual el tiempo parece haberse detenido desde que su puerto cerró. Si te encanta la historia de Europa, este es un buen lugar para sentirla en vivo y en directo. Mucho mejor que conocerla a través de un simple libro ¿Cierto? Claro que sí, un dato interesante es que Brujas cuenta con dos centros medievales, el Marka y el Burg.Belfort es la torre más característica de Brujas, donde hay unas excelentes vistas. En Burg, encontramos Stadhuis, el edificio más característico con fachada que data de finales del siglo XIV. Hay varios museos y una iglesia destacada, Onze Lieve Vrouwekerk, entre otros atractivos turísticos.

Arte, cultura y otros atractivos de Brujas

Hablemos un poco sobre el arte y la cultura…En el Museo Groeninge, podrás apreciar interesantes obras de los primeros pintores flamencos, al igual que en el Stadhuis (Ayuntamiento), que cuenta con excelentes colecciones de pintura y mobiliario. Ahora, si lo que estás buscando es una vista única y excepcional de la ciudad, entonces tienes que hacer el esfuerzo de subir 366 escalones para llegar al campanario. Una vez en el campanario, podrás ver 47 campanas del carillón, al igual que las vistas de la ciudad, las cuales se van perdiendo en los pólderes. ¡Puede parecer una caminata pesada, pero definitivamente vale la pena hacerlo!

Brujas, “la coqueta”, se esconde tras las murallas, cerca del mar. Como en pocos lugares en el mundo, sus canales medievales se mueven entre maravillas de la arquitectura gótica y callejas de antiguas casas con gabletes. El conjunto histórico en el centro de la ciudad, se encuentra compuesto por la Atalaya, las Lonjas y el Marka. Por otro lado, la Grand-Place, está rodeada de cafés, los cuales te ofrecen una interesante variedad de cafés para elegir. Además, tiene una gran red de canales que han hecho que fuera considerada como uno de los más importantes centros comerciales del norte de Europa.

Como habrás podido notar, el mayor atractivo de Brujas es su centro histórico, el cual fue declarado Patrimonio dela Humanidad por la UNESCO en el 2000. Gran parte de éste ha sido reconstruido y a pesar de ello, el centro urbano es uno de los atractivos turísticos centroeuropeos más grandes que existen en la actualidad, principalmente debido a que mantienen intactas las estructuras arquitectónicas medievales.

Viaja a Brujas y descubre todo lo que esta ciudad belga tiene por ofrecer! No te arrepentirás… de eso no cabe duda. Un día es suficiente para conocerla, así que si tienes tiempo puedes acercarte a otros sitios con encanto en Bélgica.

Brujas una ciudad de cuento

Brujas es la capital de la región de Flandes Occidental en Bélgica, encontrándose a 90 kilómetros de la Bruselas en el extremo noroeste de Bélgica ocupando una superficie de 138,40 km2, con una población de 117.000 habitantes y se trata de una ciudad cultural, cuyo nombre en noruego antiguo o Bryggia quiere decir puente o muelles.

El mayor atractivo de Brujas es su especial centro histórico que se declaró como Patrimonio de la humanidad y es uno de los atractivos turísticos más grandes de centroeuropa y común mente se la conoce como "una ciudad de cuento" ya que mantiene de forma intacta sus estructuras arquitectónicas medievales.

Cabe destacar que en este aspecto, Brujas fue la Capital Europea de la Cultura en el 2002 junto a Salamanca.

Debido a la enorme cantidad de canales que atraviesan por la ciudad, y por su parte la embellecen, se la llama como la Venecia del Norte, de la misma forma en que se conoce a Amsterdam y Estocolmo entre otras ciudades.

Poseedor de una gran historia de lucha, Brujas se convirtió en una ciudad hacia el año 1050 en el siglo XI, que gracias a una tormenta obtuvo naturalmente una salida al mar lo que la favoreció en una emergente industria de lana que la hizo crecer.

Es cuando bajo el patronazgo de los Condes de Flandes se le construyeron sus murallas.

Aunque luego debido a la entrada de Flandes como una parte del Reino de Francia en el año de 1297, dieron pie a numerosas tensiones sociales que terminaron en varios combates con los franceses.

Hay una leyenda que cuenta que en el año 1302 los habitantes de Brujas fueron expulsados de sus hogares para acoger al ejército francés, por lo que el pueblo volvió a la ciudad y asesinó a todo francés que lograron encontrar.

Para asegurarse que se trataba de franceses los obligan a pronunciar la frase "schild ende vriend" (escudo y amigo) ya que ellos tenían dificultades para pronunciar los sonidos de schild.

Lovaina, Gante, y Brujas, tres bellas ciudades de Bélgica

Lovaina, Gante, y Brujas, tres ciudades de Bélgica que tienen un enorme patrimonio histórico artístico, lo que las convierte en unas de las ciudades más importates del país. En un radio de 88 kilómetros con salida desde Bruselas, este bonito tridente de ciudades te esperan para que las conozcas en un viaje a Bélgica.

Lovaina

Situada a menos de 30 kilómetros al este de Bruselas, se encuentra Lovaina, ciudad construida en las riberas del río Dilje. Puede presumir de tener la universidad más antigua y grande de los Países Bajos, y es que por algo a Lovaina se le considera la ciudad universitaria de Flandes por excelencia. Antigüedad y grandeza que pertenece a la Universidad Católica de Lovaina, fundada en 1.425.

Lovaina también es conocida por su Grote Markt o Plaza Mayor, donde se encuentran dos edificios que en cualquier visita que se haga a esta bella ciudad deben ser contemplados, el Ayuntamiento, de estilo gótico; y la colegiata de la Iglesia de San Pedro, considerada como la obra maestra y simbólica del gótico brabantino.

Un aspecto importante a destacar de cara a conocer la ciudad, y que lo facilita mucho, es que toda la plaza y sus alrededores están cerrados al tráfico. Una medida que hace de Lovaina una de las ciudades de Europa más aconsejables para conocer a pie o en bicicleta.

Gante

A 50 kilómetros al noroeste de Bruselas está Gante, ciudad que fue fundada en el siglo XII y capital de Flandes. En el siglo XVI, tras París, Gante era la ciudad más grande de Europa al norte de los Alpes.

Constituido como fortaleza desde el siglo XIII, se alza majestuosamente el Castillo de los Condes en el centro de la ciudad, rodeado por un foso. Pero el emblema y orgullo de Gante son sus tres torres que corresponden a la Atalaya o Belfort, la torre de la iglesia de San Nicolás, y el campanario de la Catedral de San Bavón. El interior de esta catedral alberga “La Adoración del Cordero Místico”, obra del pintor Jan Van Eyck, uno de los máximos representantes de la pintura flamenca.

Brujas

La “Venecia del norte”, Brujas, está a 88 kilómetros, también al noroeste de la capital belga. La cantidad de canales que tiene hace que sea llamada así. Hace 800 años, Brujas era la primera gran capital del Condado de Flandes, y una de las ciudades comerciales más importantes de Europa.

Está considerada como una de las ciudades más bellas y que mejor estado de conservación presenta de la época medieval en Europa. Su casco antiguo, fue declarado en el año 2.000 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El corazón de la ciudad es su Plaza Mayor o Gorte Markt, que está franqueada por fachadas de edificios como la del Palacio Provincial. Un sitio, casi considerado como un centro de peregrinación cristiana y que está en Brujas, es la Basílica de la Santa Sangre, del siglo XII, y lugar donde se conserva la reliquia de la Santa Sangre de Jesucristo.

En este vídeo se pueden ver imágenes de la ciudad de Brujas, la llamada “Venecia del norte”, cuyo casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Lovaina, Gante, y Brujas, en apenas un radio de 88 kilómetras desde la capital Bruselas, tres de las ciudades más bellas de Bélgica. Si quieres conocerla, y al mejor precio, no dudes en visitar la página.

Que ver en Gante

Conocida como Gent, Ghent o Gante, esta ciudad tiene encantadoras fachadas, parques,, conventos y palacios. Esta ciudad tiene orígenes celtas y cuenta con una muy bien conservada arquitectura medieval. La ciudad es una excelente representación del estilo y la cultura flamenca. Aquí os contamos más sobre qué podéis hacer en Ghent.

El nombre de Gante, proviene de un dialecto local muy antiguo en el que se significaba “confluencia”. Esto se debe a que la ciudad se localiza en la confluencia de dos importantes ríos de la región: el río Escalda, y el río Lys.

Ghent es quizás menos conocida que Brujas, pero está un poco más cerca de Bruselas. Es ideal para visitar durante una escapada de fin de semana. Sin embargo si preferís evitar el exceso de turistas, podéis optar por Ghent en lugar de Brujas. De hecho, puede ser una buena idea ya que Ghent concentra más edificios históricos (en todo Bélgica).

También podéis pasar una noche en Gante, descubriréis que la vida nocturna en esta ciudad es verdaderamente divertida.

Moverse en Ghen es muy fácil, la ciudad es pequeña y todo es accesible a pie. De todos modos también contamos con el tranvía o el autobús que nos acercan desde la estación de trenes al centro de la ciudad. Pero si por algo Ghent es famosa es por lo fácil que es alquilar bicicletas y recorrer de este modo la ciudad. En bici podéis descubrir la ciudad desde un costado diferente.

Las campanas de Ghent

Ya hemos comentado que si por algo destaca esta ciudad es por su relevancia como icono histórico de la cultura flamenca, una de las más importantes de toda Europa desde la Edad Media.

Es mucho lo que se puede visitar en la ciudad, pero no quedan dudas de qué es lo que no podéis perderos: la Torre del Campanario. Su antigüedad es del siglo XIV, época en la que Ghent, como tantas otras ciudades europeas, poseía innumerables gremios que competían entre sí por el dominio económico y político de la ciudad. Dentro de esta torre se encuentra la enorme campana de Roland, con el grabado de un dragón de oro. También podemos visitar una interesante colección de campanas. También se puede subir a la Torre y disfrutar de unas excelentes vistas de Ghent.

La Torre del Campanario es Patrimonio de la Humanidad y es el uno de los ángulos de lo que se llama el triángulo de las tres torres. Junto con otras dos iglesias, la Catedral de Bavón y la de la Iglesia de San Nicolás, forman un triángulo que determina el centro de la ciudad de Ghent. Estas iglesias valen la pena para visitar por lo bonito de su arquitectura gótica y lo interesante del arte que conservan en su interior.

Pero probablemente el monumento que nadie debe dejar de visitar en Ghent es el Castillo de los Condes de Flandes. Como su nombre indica, en él habitaron durante muchas décadas los nobles de la región. Actualmente posee una interesante exposición que nos muestra cómo era el interior de un castillo medieval. El mismo es uno de los más bonitos de Bélgica y uno de los pocos ubicados en el centro mismo de la ciudad.

Gante bicis y tranvias

Gante es una de las ciudades belgas con un mayor encanto, y se podría situar en clara competición con la afamada Brujas para optar al título de ciudad de cuentos. Sin embargo, las ciudades son organismos vivos con sus obras, manifestaciones y problemas varios, por eso cuando viajamos a cualquier lugar del mundo nos podemos encontrar edificios que queremos visitar cerrados o calles levantadas por las obras.

Ése es el caso de Gante en este momento, que durante varios meses de 2010 va a tener alguna de sus arterias más turísticas intransitables debido a las obras que se llevan a cabo para la ampliación de líneas del tranvía.

Y aún así, la visita a Gante merece la pena, es un lugar que hay que conocer si o si. Sus canales, sus terrazas para refrescarse con una cerveza, sus monumentos, sus iglesias, sus mercados, es un lugar que todo el que lo ha visitado lo recomienda, porque Gante tiene algo especial.

Quizás sea su ambiente universitario, joven y creativo, su larga historia manifestada en casonas preciosas, su prosperidad gracias a ser el segundo puerto de Bélgica gracias a un canal que conecta con el mar, atravesando para ello antes territorio holandés, o quizás sea su carácter holandés.

De hecho, en Gante no es habitual que nos hablen en francés, sino en flamenco. Se trata de la capital de Flandes Oriental, y tal vez sea por sus canales, por lo que recuerda extraordinariamente a Amsterdam, incluso en la proliferación de bicis, circulando por todos los sitios y aparcadas en los lugares más inverosímiles. De hecho, si quieres disfrutar de la ciudad, lo mejor es alquilar una bici y disponerse a pedalear por ella, sólo tienes que tener cuidado con los raíles del tranvía y con las obras que se hacen para él.

Que ver en Hasselt

Hasselt es el centro administrativo y económico de la provincia mayoritariamente rural de Limburgo, al este de Bélgica. A pesar de que no tiene la grandiosa arquitectura de otras ciudades belgas como Amberes o Brujas, es una ciudad encantadora y particularmente conocida por sus amistosos residentes locales, ambiente agradable y una animada vida nocturna, como fue refrendado en el año 2004 con el galardón de “La ciudad más sociable en Flandes “. También es una gran ciudad para ir de compras, con calles peatonales en la mayor parte del centro y precios más accesibles que en otras localidades del país.

Distrito rural entre 2 naciones

Hasselt ha existido desde el siglo VII, y gracias a su ubicación estratégica en la ruta comercial entre Brujas y Colonia, que se convirtió rápidamente en un importante centro económico. Durante muchos siglos, alternó como parte del estado francés al holandés, hasta que finalmente adquirió su actual condición de capital de Limburgo en el año 1839, después de la independencia de Bélgica. La ciudad floreció durante un período de industrialización en el siglo XIX, cuando la producción de ginebra (hecha con enebro y diferente a la típica ginebra británica) alcanzó su punto máximo y se convirtió en la principal fuente de riqueza económica en la ciudad. Aunque un gran número de las destilerías ya han cerrado, esta bebida sigue siendo un producto local importante. La construcción del Canal Alberto, en la primera mitad del siglo XX, garantizaría la continua prosperidad de la ciudad y dio lugar a la regeneración del centro medieval.

Lugares de interés

Hay varios edificios históricos en el centro de la ciudad medieval, como el “Sweert” (la espada) en la plaza del mercado mayor. Esta edificación es una de las más antiguas casas de madera medievales de la zona y, junto a la Catedral de San Quintín, conforman el lugar del primer asentamiento en la ciudad.

La iglesia ha pasado por varias fases de construcción a lo largo de los siglos, algo que es realmente evidente ya que la parte inferior del lugar fue construido en estilo románico y data del siglo XII, mientras que la torre campanario y su magnífico carillón fueron construidos en el siglo XVIII.

Otra iglesia importante es la Onze Lieve Vrouwekerk (Iglesia de Nuestra Señora), originalmente construida en el siglo XIV y renovada continuamente hasta comienzos de 1700. Este sitio alberga una virgen tallada en madera (la Virga Jesse) que se mantiene en el lugar desde el inicio de la construcción de la iglesia en los años 1300, y que a día de hoy es considerada una reliquia de la fe católica que se venera cada año con una procesión y varias otras festividades.

Museos y cultura en Hasselt

Hasselt tiene un gran número de buenos museos. El Museo Nacional de la Ginebra describe la historia y la producción de la bebida favorita de la zona de Benelux. Para saber más sobre la historia general de la ciudad y sus alrededores, el Museo Stellingwerff-Waerdenhof tiene algunas interesantes exposiciones permanentes.

De compras en Hasselt

Ir de compras es un verdadero placer en Hasselt. Hay numerosas calles peatonales llenas de tiendas desde pequeños negocios familiares con encanto hasta firmas de alta costura y marcas de diseño. Las calles Demerstraat y Koning Albertstraat son las dos principales arterias comerciales, mientras que Hoogstraat y Kapelstraat son el hogar de algunas de las marcas de moda más exclusivas. La apertura del enorme centro comercial en 2003, confirmó el estatus de Hasselt como una gran ciudad de compras.

Para alejarse de la parte urbana de la ciudad, muchos visitantes optan pasear por el Japanse Tuin, uno de los mayores jardines japoneses en Europa, situado en Kaparmolen Park. Está muy bien diseñado con varios estanques, fuentes y árboles de cerezo, e incluso ofrece una casa ceremonial y salón de té.

Vive el carnaval de Binche

Bélgica es mucho más que Bruselas y Brujas. Hay rinconcitos de este país que merece la pena conocer. Bien es cierto que cada país debe aprovechar sus puntos fuertes a la hora de promocionar su turismo, pero realmente, hay mucho más allá de los gofres y el chocolate en Bélgica. Hoy vamos a hablar de una fiesta, la más conocida del país, y que merece la pena que conozcas, pero sobre todo, que vivas: estamos hablando del Carnaval de Binche.

El Carnaval de Binche queda muy lejos de llegar a la altura y a la tradición que tiene el Carnaval de Venecia. Sin embargo, tiene su encanto, y sobre todo, y eso es lo que lo hace especial. Aunque queda muy lejos de Venecia, son muchos los turistas que deciden hacer un viaje hasta Binche en febrero solo por vivir unas fiestas diferentes en las que la alegría, los disfraces, las risas y los colores inundan las calles. Si quieres saber más, no dudes en leer este artículo, porque te explicamos qué ver en Binche, y sobre todo, cómo vivir su estupendo Carnaval.

Qué ver en Binche

Binche es un pequeño municio de Valonia, que está situado al sur de Bélgica. A pesar de su limitada extensión, tiene algunos edificios que son muy interesantes de ver, así como algunos lugares que tienes que visitar para sentir que verdaderamente conoces esta zona de Valonia. Si nada más llegar te sientes algo perdido, lo que puedes hacer es acudir a la Casa del Turismo de Binche, también llamada Maison du Tourisme Val de Sambre et de Thudinie. Allí te informarán de todo lo que quieres saber acerca de esta población, los lugares más vistos y visitados, así como los itinerarios más recomendables para recorrer la ciudad. Nunca está de más el preguntar, así que puedes ir a este sitio a ver qué te recomiendan.

Por otro lado, nosotros te recomendamos visitar el Castillo Bois Le Comte, una construcción muy bella en medio de la naturaleza. Es bastante impresionante, porque el Castillo, a pesar de no tener unas dimensiones extremadamente enormes, lo cierto es que posee una majestuosidad evidente, algo que no sabes explicar, pero que está ahí. Se construyó en dos fases, por lo que hay una mezcla de estilos de lo más extraña, algo que se sitúa entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Viviendo el Carnaval

El Carnaval de Binche, sin embargo, no tiene nada que envidiar del de Venecia. Bueno, puede que no haya canales, ni regatas, pero sí que tiene una alegría, y un ambiente muy comparable, del que podremos disfrutar durante un par de días de febrero. Si tenemos la oportunidad, deberíamos elegir las fechas concretas para vivir esta experiencia, porque puede llegar a ser inolvidable.

El Carnaval no solo se vive en febrero, sino que todo comienza alrededor de mes y pico antes. Y es que cada domingo durante siete semanas, se prepara el ambiente con algunas fiestas, marchas y desfiles, que incluyen canciones, chirigotas y baile, por supuesto. Luego llega el evento principal, que también es conocido como “los días grasos”, y es cuando la mayoría de la gente sale disfrazada y disfruta de la auténtica fiesta, al ritmo de los tambores de las marchas. Lo más curioso de ver son los arlequines, que son todos los niños de la ciudad disfrazados de forma similar.

Esta fiesta es tan conocida en la región que hace una década fue declarada como una Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO, y hace un par de años, en el 2008, se inscribió en la Lista representativa del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Que ver en Mons

En las laderas de una pequeña colina se encuentra la ciudad de Mons, y es la capital de la provincia belga de Hainaut, una ciudad que a veces es pasada por alto por los turistas sin razón, ya que Mons ofrece todos los esplendores y la riqueza histórica que caracteriza a la mayoría de las ciudades en Bélgica.

Mons sin duda, merece una visita durante las frecuentes procesiones que tienen lugar aquí durante el año, que para el británico se convirtió en el escenario de sus primeras batallas en la guerra, así como la última y en los tiempos modernos el SHAPE (Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa) se ha situado no muy lejos de la ciudad en Maisières.

Se estableció en la cima de una colina, en torno a un monasterio del siglo VII, fundada por Santa Waudru, se ha ampliado a lo largo de los siglos, fuera de sus murallas más de una vez y sumida en torno a las comunidades, se transformó en el núcleo central de la ciudad que se ejecuta en una serie de anillos.

Hay un esfuerzo concertado para evitar que los vehículos fuera de las estrechas calles y plazas, respeten estrictamente los reglamentos de transito.

La Catedral dedicada a San Waudru Mons es ahora el centro de atracción turística de Mons y se encuentra a 50 kilómetros al suroeste de Bruselas.

Tiene una población de 91.000 hab, el Canal del Centro es atravesado por los canales (E42) y (E19), pasan a través de él y a diferencia de algunas de las otras ciudades en Bélgica, donde un nombre es más o menos igual que el otro, el flamenco es el nombre de Mons Bergen, que significa “montaña“.

Que ver en De Haan

De Haan se puede definir como, “Pequeño pero hermoso” es una frase que sin duda se aplica a la pequeña playa de De Haan, que gracias a una cuidadosa planificación arquitectónica, no posee apartamentos en block, como otras ciudades de la costa belga, brindándole un aspecto pintoresco y cálido.

Definir una visita a De Haan es como un retorno a la “Belle Epoque” de principios de siglo, su nombre significa literalmente “El Gallo“, que según una leyenda del lugar obtuvo este nombre debido a que un gallo rescató a un grupo de pescadores varados, con su canto los guió a este lugar seguro.

Sin embargo, la realidad es más prosaica, ya que De Haan se abrió para el turismo el 22 de julio de 1888 cuando el “Hotel du Coq” se abrió y poco después el Estado belga ha dado una concesión de 49ha a 90 años para que dos arquitectos pudieran construir un nueva y cuidadosamente planificada ciudad playera.

La concesión fue vendida en 1896 y una nueva sociedad de la “Société anonyme de Coq-sur-Mer”comenzó a construir nuevas casas en estilo casa de campo con jardines a su alrededor, donde la mayoría de estas villas se han conservado y esto le dio De Haan su imagen de la “Belle Epoque” y que se ha preservado hasta hoy.

Incluso hoy en día De Haan cuenta con un total de 150 hectáreas de bosque, con un estilo de casas con estilo Inglés, así como los estilos de cabañas de Normandía en Francia.

Aquí y allá las influencias del estilo Art Deco son visibles y uno de los aspectos más destacados es la pequeña estación de tranvía de la ciudad, el territorio de De Haan comprende actualmente el territorio de cuatro comunidades diferentes (Wenduine, Klemskerke, Vlissegem, y Vosseslag), el litoral y paseo marítimo está a unos 2 kilómetros.

Que ver en Dinant

Una pequeña joya que esconde Bélgica (al igual que su capital, recuerda que también puedes hospedarte en algunos de los mejores hoteles en Bruselas) es Dinan. Esta ciudad belga situada en la provincia de Namur, se encuentra en plenos macizos rocosos de las Ardenas a orillas del Mosa. Si quieres descubrir más cosas sobre este precioso paraje, en este artículo encontrarás información sobre su original arquitectura, la gastronomía típica de la zona o los museos que podrás visitar, ente otras muchas cosas.

Si hay un adjetivo que encaja a la perfección para describir a esta pequeña localidad de Bélgica, ese es el de pintoresco. Antiguamente sólo se podía llegar a ella en barco. Por un lado estaba el famoso peñón de la ciudad, el peñón de Bayard, que impedía el paso bloqueando la orilla. Y por el otro lado había un hospital de leprosos.

Como puedes ver en las imágenes de este artículo, los valles que rodean a la ciudad conforman un paisaje de gran belleza. Un espacio majestuoso repleto de abadías, castillos y cuevas, todo ello en medio de plena naturaleza.

Atractivos de Dinant

Entre los principales atractivos de Dinant, destaca en primer lugar la Ciudadela. Para llegar hasta ella habrás de subir más de 400 peldaños, o bien utilizar el teleférico si eres de los que siempre buscan la opción más cómoda. Una vez en lo alto, las vistas son espectaculares.

Otro de los puntos interesantes de esta ciudad es la Colegiata Noter Dame. Se trata de una edificación que tuvo que ser reconstruida tras ser destruida por un hundimiento del acantilado. Su campanario domina sin duda el paisaje de Dinant.

Museos de Dinant

Para los amantes de los museos, en esta pequeña ciudad también tendrán la oportunidad de visitar alguno. Incluso uno de ellos es único en el mundo. Se trata del Maison de la Pataphonie, un peculiar museo donde podrás escuchar los sonidos más extraños que jamás hayas escuchado. Y es que se escuchan sonidos producidos a partir de diversos objetos, como puede ser por ejemplo un clavo o un jarrón.

Además de este museo, en Dinant podrás visitar también las abadías, entre las cuales la más famosa es la Abadía de Notre Dame de Leffe, o los numerosos castillos. Pero sin duda, lo mejor de este pequeño rincón de Bélgica es el paisaje.

Gastronomía de Dinant

Para todos aquellos que vayan a pasar el día entero en Dinant, no pueden marchar sin desfrutar de la gastronomía típica de la zona. ¿Qué mejor que completar el viaje por ejemplo con una buena cerveza? Si lo prefieres, puedes probar también las famosas galletas de miel, conocidas como las Couques de Dinant. La receta es original del siglo XV.

Cerca de Dinant

Y para aprovechar más la jornada, puedes hacer una visita por algunos puntos turísticos cercanos a Dinant. Hay muchas cuevas prehistóricas, como por ejemplo la Cueva de La Merveilleuse. Y también tienes varios parques naturales o los Jardines de Annevoie, si eres de los que buscan más espacios naturales.

Si buscas la aventura, puedes incluso hacer descensos en kayak por los rápidos del río Lesse. Puede ser una experiencia muy bonita gracias al paisaje, ya que según vayas bajando, te irás encontrando con varios castillos medievales.

Y hablando de castillos, a pocos kilómetros de Dinant, podrás visitar también varios castillos. Ente los más importantes está el Castillo de Lavauz Sainte Anne o el Castillo de Celles Vêves.

Como ves, Dinant es un pequeño paraíso natural que esconde muchas cosas interesantes. Para que la conozcas mejor, a continuación te dejamos un vídeo donde podrás ver más imágenes.

Que ver en Amberes

Amberes es Hija del río Escalda y la segunda ciudad más grande de Bélgica, con 500.000 habitantes la llaman la “Metrópolis”, es una ciudad con muchas facetas diferentes, las cuales para conocerlas se debe disponer de un buen itinerario que permita descubrirlas a fondo una a una.

Es el segundo puerto más grande de Europa (después de Rotterdam), además, Amberes es una espléndida ciudad con numerosas maravillas arquitectónicas, la mayoría de las cuales datan del siglo XVI y XVII (la época dorada de Amberes).

Las destrucciones de la Segunda Guerra Mundial, por desgracia, la han marcado de alguna manera se puede apreciar en la feria de la ciudad vieja, ya que todavía hay suficientes monumentos para aquellos que deseen pasar unos días admirándolos.

El pasado también está representado por las numerosas pinturas de Peter Paul Rubens, que vivió en el Amberes a principios de siglo XVII.

Antwerp es el centro de diamantes del mundo, esta zona es también la parte judía de la ciudad y la presencia de muchos pueblos judíos ofrece un estilo que no se puede encontrar en otras ciudades belgas.

Así Amberes sin embargo no sólo vive del pasado, sino que hoy en día, Amberes se ha ganado un lugar entre las ciudades de moda del mundo, gracias a los esfuerzos de numerosos jóvenes diseñadores de moda flamenca (por ejemplo: Walter Van Beirendonck, Nadine Wynants, Ann De Meulemeester, Dirk Bikkembergs, Kaat Tilley y otros).

Y si se desea visitar el mundo de la moda en Amberes, deben acercarse a la calle comercial “Meir”.

El Castillo Het Steen de Amberes

Het Steen es un histórico castillo medieval ubicado en el centro antiguo de la ciudad de Amberes, Bélgica, que es uno de los puertos más grandes de Europa.

El castillo fue construido entre el 1200 y 1225, Het Steen en Amberes es considerado como el edificio más antiguo, que anteriormente era conocido como el Castillo de Amberes, su nombre actual lo obtuvo alrededor del año 1520, tras una reconstrucción atribuida a Carlos V.

La reconstrucción lo llevó a ser conocido primero como “Heeren Steen” (The King’s Stone), y más tarde simplemente como “Het Steen” (La Piedra), ya que el término holandés “Steen” significa “piedra“, y se utiliza para el “castillo” o “fortaleza“, como en el “Gravensteen” en Gante, Bélgica.

El castillo ha permitido controlar el acceso a la Schelde, el río que fluye a través de Amberes, así como también se utilizó como prisión entre 1303 y 1827, época que no fue la más noble en la existencia del Castillo, ya que el cautiverio en sí mismo no era la pena, sino la cárcel en la que se esperaba la sentencia.

Fue muy popular en dichas penas como por ejemplo el cortar la mano, la cabeza, la quema y el acantonamiento, el régimen de la prisión no era un muy honesto, ya que los ricos se registraban en el ala derecha y los pobres en el ala izquierda del castillo.

Parte del castillo fue demolida después de hacer las carreteras para conectar el sur y la parte norte del puerto, en el resto de la construcción podemos descubrir el museo marítimo y en el exterior se muestra el muelle, así como algunos canales reales antiguos para barcazas.

En 1890 Het Steen se convirtió en museo de arqueología y en 1952 se añadió un anexo a la casa museo de la historia marítima de Amberes, donde también encontraremos un monumento conmemorativo a la Segunda Guerra Mundial en honor a los soldados canadienses.

Que ver en Namur

A poca distancia de Bruselas, Namur, la capital de Valonia, es cada vez atracción turística de mayor embargadura, ya que alrededor de la ciudad toda una región de gran encanto se abre al mundo. De fácil acceso por carretera, aéreo, ferroviario o fluvial, Namur mantiene su corazón para los peatones.

Cualquier persona que se ha detenido en Namur en un momento u otro, mantiene un agradable recuerdo de su belleza, considerando la languidez del río Mosa, la ronda protuberancias del Condroz, el peals de la risa a través de señales de los valles y el susurro del trigo mecido por la Hesbaye.

Los pueblos están en sintonía con esta armonía, e incluso las ciudades, además de la belleza de sus monumentos y lugares de interés, han conseguido preservar esa suave forma de vida que hace que merezca la pena vivir.

Los ciudadanos de Namur son creativos naturales, desde el cine cantando a coro, incluyendo la poesía, el saxofón, feria de artes, la guitarra e incluso la risa: una docena de festivales de renombre internacional han surgido en la zona.

Atracciones turísticas:

Ciudadela de Namur

Esta es una de las más impresionantes ciudades fortificadas en Europa y usted puede visitar en tren turístico o a pie con un guía, puede penetrar en el misterio de una de las mayores redes de metro jamás construido por el hombre, apodado el “termites’nestof Europa” por Napoleón.

Museo Felicien Rops

Situado en el centro del casco viejo de Namur siglo XIX en una residencia, el museo muestra su colección en un establecimiento totalmente renovado, donde encontraran la exposición permanente que ofrece una mirada en las obras de Rops incluyendo la litografía y grabado.

Museo de Arte Antiguo de Namur

Situado en una casa patricia siglo XVIII, el museo presenta colecciones medievales y renacentistas entre pinturas, esculturas, plata, vidrio y bordados.

Patrimonio y zonas verdes de Namur

La ciudad de Namur es un lugar ideal para conciliar las ventajas de los espacios urbanos con el disfrute de unas magníficas zonas verdes. Y es que Bélgica y particularmente Bruselas (conoce más información sobre hoteles en Bruselas) sorprenden, tanto o incluso más que la propia Namur.

Para comenzar, esta pequeña ciudad belga, constituida en la capital de la región de Valonia, se sitúa precisamente en la confluencia de dos importantes ríos del país: el Mosa y el Sambre. Es decir, dos cauces de ríos en la Europa del Norte siempre significan agradables paseos por sus riberas, y si además es en los Países Bajos, generalmente va acompañado de la posibilidad de navegar tranquilamente por sus cauces fluviales, y evidentemente en el caso de Namur, así es.

Eso en en cuanto a la propia ciudad, pero si vuestra estancia va a ser más larga y os gusta la práctica del deporte al aire libre, en el entorno de Namur se desarrollo el valle del Mosa, con lugares espléndidos para la práctica del senderismo o de la bicicleta.

Otra zona verde importante de la ciudad, es la Ciudadela, que desde lo alto domina el casco urbano. Al interés histórico del lugar, se le suma las hectáreas de zonas verdes que rodean el monumento.

Igualmente, el Castillo de Annevoie conjuga el gran valor histórico y artístico de una construcción del siglo XVIII, con unos jardines propios de los gustos más refinados del Barroco y el Rococó. De hecho, allí nos encontraremos con uno de los jardines acuáticos más bellos de todo el continente.

También merece la pena destacar como conjunto artístico y ajardinado el Castillo de Freÿr, con unos jardines de gusto más clásico y que se emparentan con un estilo más versallesco.

Que ver en Cortrique

Junto al río Lys nos encontramos con Cortrique, Kortrijk (en neerlandés) o Courtrai (en francés). Esta ciudad de Flandes Occidental tiene un tamaño bastante considerable (más de 75.000) para lo que nos tienen acostumbrados los núcleos urbanos de la campiña belga.

El pasado de este lugar se muestra interesante y muy nutrido, empezando desde las evidencias de asentamientos revelados por excavaciones arqueológicas que denotan que la zona comenzó a ser habitada desde aproximadamente el año 1500 Antes de Cristo.

Fue durante la ocupación romana (momento en el que fue nombrado Cortracum) cuando su infraestructura se ha desarrollado, pero no fue hasta la llegada de los francos en el siglo IV cuando la población realmente comenzó a expandirse y a ser considerada una ciudad.

Como resultado de la invasión normanda en el siglo IX, fue construido un castillo de madera para proteger la ciudad, luego sustituido por un edificio de piedra en el siglo décimo. Sin embargo, las batallas entre flamencos y franceses (entre ellas la famosa Batalla de las Espuelas de Oro) destruyeron gran parte de la ciudad, teniendo que ser casi reconstruida desde los cimientos durante el siglo XIV. Un lugar, dicho sea de paso, que bien puede ser una elección para disfrute en nuestro Puente de Noviembre (o, cómo no, también en nuestro Puente de Diciembre).

En los siglos siguientes, Cortrique fue ocupada por varias potencias como Francia, España y Austria. Estos tiempos turbulentos llevaron a una disminución significativa en la industria del lino, uno de los principales sustentos del pueblo. Sin embargo, en el siglo XVIII, el comercio retomó su auge y la ciudad sigue siendo a día de hoy el mayor productor de lino en Europa Occidental.

Cosas que hacer

El nuevo Museo de Cortrique, ofrece muchas exhibiciones y recreaciones interactivas de los momentos históricos de mayor importancia en la localidad, como la batalla de las Espuelas de Oro de 1302, cuando un grupo de campesinos locales, enfurecidos por el gobierno de Francia, derrotó a la élite del ejército francés y trajo cientos de espuelas de oro de los caballeros muertos como un símbolo de su triunfo.

Una buena parte del museo está dedicada a la evolución arquitectónica de la ciudad a partir de los primeros asentamientos encontrados y pasando por la época romana.

También en el mismo edificio del museo, en el parque Begijnhof, existe un centro de información para ayudar a los visitantes a planificar su visita a la ciudad y sacar el máximo provecho sin perder tiempo. Coge uno de los mapas gratis y pide consejos sobre alquiler de bicicletas y las rutas que puedes tomar por carriles bici extraurbanos. Seguramente el personal de información de la oficina de turismo sabrá guiarte a algún buen restaurante a las afueras del casco urbano donde puedas llegar en bicicleta y degustar algún delicioso plato de ternera con patatas, la especialidad local.

Lino de Cortrique: más que comercio, tradición

El comercio de tejidos es una parte fundamental del patrimonio de Cortrique, por lo que un viaje a la Vlasmuseum Nationaal (Museo Nacional de Lino) te dará una visión más amplia de la evolución de la ciudad hasta hoy en día y como el comercio de telas ayudó al desarrollo de la zona, no solo en lo económico sino en cuanto al patrimonio cultural, empezando por el hermoso edificio donde está emplazado el museo.

A pie por Cortrique

La plazas y calles de esta ciudad belga nunca dejan de impresionar, ni siquiera a sus visitantes habituales. La Grote Markt es una hermosa plaza rodeada de edificios antiguos espectacularmente grandes que están bien vale la pena visitar. Luego de degustar una (o varias) de las miles de cervezas que ofrecen los bares en los alrededores de esta plaza, puedes visitar el Stadhuis (ayuntamiento), una obra maestra del gótico tardío adornada con torres de cristal estrecho y ventanas arqueadas.

Un cierre tas hermoso como dramático para una paseo por el centro de la ciudad es una visita a las torres Broel, las últimas fortificaciones de la ciudad medieval. Estas torres se elevan majestuosamente desde un puente del siglo XII que cruza el río Lys.

Una visita a Cortrique puede estar acompañada de una breve escapada a muchos otros sitios de Bélgica , dada la conveniente ubicación de la ciudad y las bien articuladas autovías y vías férreas, asi que no dudes en visitar estos sitios.

Vías y medios de transporte en Bélgica

Bélgica es un país relativamente pequeño, pero esta condición no hace bajar la guardia al estado o empresas privadas a la hora de planificar nuevas infraestructuras vial, líneas de tren o incluso activar aeropuertos de bajo uso. El desarrollo de Bélgica como destino viene de la mano con 2 cosas: la primera es la que Bélgica forma parte de la alianza ferroviaria (aunque contempla muchos otros aspectos) Benelux, conformada además por Holanda y Luxemburgo. La segunda causa del desarrollo del transporte en Bélgica viene estrechamente vinculada al boom de líneas aéreas de bajo coste surgido a finales de los 90.

Lo que separa el idioma, lo unen las autovías

Bélgica es un país bilingüe Neerlandés / Francés (aunque oficialmente el alemán es también un idioma de la nación) que vive en eterno conflicto entre los diferentes grupos lingüísticos. Tal es el conflicto que genera el choque entre francófonos y flamencos que el país tiene cerca de año y medio (a fecha de septiembre de 2011) sin un gobierno formado por falta de consenso. Puede que en Bruselas no haya un presidente que gobierne el país, pero equidista y está conectada por autovía a Amsterdam, el eje Dusseldorf – Colonia – Bonn y París. La red de autovías está en unas condiciones fantásticas tanto como para hacer turismo local e internacional como para poder vivir tranquilamente en el campo y tener la ciudad para trabajar, estudiar o para ocio a un viaje en coche muy rápido y directo. Además, hasta el año 2013 no se cobrará peajes por atravesar el territorio Belga, y cuando esto se aplique, las tasas mas “dolorosas” serán para los vehículos mas contaminantes.

Poco espacio muchos aeropuertos

Los últimos 10 años se pueden considerar como la edad de oro del desarrollo aeroportuario de Bélgica. Hasta bien entrados los años 90, el país se comunicaba con el resto del mudo por el aeropuerto Nacional de Zaventem (Bruselas), que era sede de la extinta compañía aérea bandera Sabena y usado como centro logístico o de reabastecimiento de combustible para aviones provenientes de Asia y Oriente Medio en ruta a América. Pero luego de la apertura de fronteras a países miembro de la Unión Europea, la adopción de la moneda única y la buena situación económica que se vivía, se experimentó un “revival” de antiguas bases aéreas y aeropuertos secundarios, siendo convertidos en mayores bases de aerolineas de bajo costo y operadores vacacionales y charters entre los que se encuentran Ryanair, Easyjet, Thomas Cook, Thompson Fly. Aeropuertos como el de Charleroi (Bruselas sur) o el Ostende (Brujas) han pasado desde el casi anonimato a ser punto de partida para las vacaciones no solo de los belgas sino de muchos Alemanes, luxemburgueses y holandeses que encuentra conveniente y económico viajar desde estos aeropuertos belgas.

No solo Holanda explota los canales del Benelux

Aunque discreta y poco publicitada, Bélgica tiene una red de canales bastante bien distribuida por toda su geografía. La función de estos canales es muy variada: va desde la práctica de deportes de remo y pesca hasta la instalación de casas – botes, Pero algo de lo mas peculiar es como se ha mantenido la costumbre de transportar los productos de las huertas en barcazas fluviales. Este modo es mas ecológico, barato (exento de muchos impuestos) y permite a las cooperativas y centros de acopio ubicarse en terrenos baratos cerca de un canal.

No hemos contemplado que buena parte del desarrollo vial de Bélgica se debe a que Bruselas es la capital de la Unión Europea y el flujo de funcionarios en esta ciudad y sus alrededores es muy grande.

Viaje de verano por Bélgica

Bélgica es un país al que merece la pena viajar durante los meses de verano, en primer lugar porque las temperaturas suelen gustar mucho más a los turistas y en segundo lugar porque es un país con escasa lluvia durante el verano, permitiendo así que los turistas puedan conocer mucho más de las grandes ciudades de Bélgica. Durante el verano ciudades como Brujas o Genk suelen recibir muchos visitantes procedentes de otros países de Europa y con la intención de descubrir sus atractivos culturales, históricos y su variada gastronomía.

Paseo de verano en Brujas

Brujas es una ciudad sin duda excelente para tener en cuenta y especialmente durante los meses de verano. Uno de los lugares interesantes para no perderse durante las vacaciones por Brujas es su casco histórico, que ofrece a los visitantes toda la esencia de esta gran ciudad y que es Patrimonio de la Humanidad desde hace mucho tiempo. Habitualmente durante el verano es cuando la presencia de turistas es mayor, porque permite poder disfrutar de todos los rincones de la ciudad aprovechando el buen tiempo y las estupendas temperaturas.

Brujas es una de las ciudades románticas por excelencia de Bélgica y es por tanto una opción muy interesante para que las parejas la tengan en cuenta a la hora de viajar durante el verano. Es uno de los destinos recomendables y es una ciudad apetecible para poder alojarse en cualquiera de los buenos hoteles de Brujas y aprovechar la ocasión para conocer los mejores sabores, que es lo que los turistas suelen querer durante sus vacaciones

Uno de los lugares de interés puede ser el museo de la Patata Frita, que es un museo muy curioso que gusta a todos los turistas. También Brujas es una ciudad con grandes monumentos, construcciones apetecibles y es un lugar que merece la pena porque ofrece a los turistas muchos restaurantes donde se puede degustar las deliciosas comidas típicas de Bélgica, permitiendo que los turistas tengan la posibilidad. Hay muchos museos y monumentos a lo largo de toda la ciudad y dependerá de cada turista y de sus gustos.

Otras opciones para el verano

Además de Brujas en Bélgica los turistas se encuentran con multitud de ciudades apetecibles y en este caso merece la pena destacar la ciudad de Genk como interesante destino de verano. En esta ciudad los turistas se encuentran con estupendos parques donde pueden pasear con total tranquilidad, como es el caso del parque Molenvijvers. Los turistas tienen disponibles en estas ciudades una gran cantidad de museos, monumentos y lugares para ir de compras con total tranquilidad a lo largo de las vacaciones y poder pasar unos días realmente fabulosos.

Los turistas aprovechan las buenas temperaturas de otros puntos de Bélgica como es el caso de Lieja o de Ostende, otras opciones apetecibles que los turistas tienen en cuenta durante el verano. Los visitantes buscan las buenas temperaturas de los diferentes destinos y Bélgica tiene cada verano numerosos festivales y eventos que también llaman la atención a todos los visitantes, ya que son atractivos extras para poder viajar.

Lo mejor de todo es que los locales nocturnos suelen ser perfectos para que los turistas prueben algunas de las estupendas cervezas que se encuentran en diferentes ciudades de Bélgica, además de para poder aprovechar mucho más las vacaciones de verano por Bélgica. Con todos estos atractivos los turistas disponen de diferentes opciones para disfrutar en cada una de las ciudades de Bélgica que el turista quiera conocer ahora en las vacaciones de verano.

Si quieres disfrutar de lo mejor de Brujas encuentra siempre auténticas ofertas de Viajes baratos, que te permitan también encontrar buenos packs de alojamientos relacionados igualmente con Hoteles baratos, así las vacaciones no te saldrán tan caras.

Bienvenidos a Bastoña

La Región de Bastoña se compone de cinco municipios diferentes: un municipio provincial, Bastogne, y sus cuatro comunas, que se caracterizan por una fuerte sensación rural: Bastoña, Fauvillers, Sainte-Ode y Vaux-sur-Sure. Aunque recuerda que también puedes visitar Bruselas, conociendo y descubriendo dónde hospedarte en los mejores hoteles en Bruselas.

En estas comunas se ofrece un rico y bien conservado entorno natural elegido por muchos turistas del Benelux para pasar unos días en algún alojamiento estilo “bed and breakfast” (alojamiento y desayuno), o incluso en una granja en el corazón de las Ardenas.

Bastoña cuenta con una historia marcada por la batalla de las Ardenas. El Mardasson, un monumento erigido en la forma de una estrella estadounidense, sigue siendo un símbolo duradero de sacrificio de los soldados estadounidenses que murieron por la libertad de los países ocupados por los Nazis.

El Monumento Mardasson

Construido en forma de una estrella de cinco puntas (justo como los emblemas de los uniformes y carros de batalla americanos) , este monumento fue diseñado por el arquitecto Georges Dedoyard para conmemorar la memoria de los 76.890 soldados estadounidenses muertos, heridos o desaparecidos en la Batalla de las Ardenas entre diciembre de 1944 y enero de 1945.

El monumento Mardasson fue inaugurado el 16 de julio de 1950, y celebra la amistad duradera entre el pueblo belga y americano, simbolizada por el edificio en forma de estrella de 31 metros. Grabado en letras de oro, la historia de la batalla se puede leer en las paredes de la galería abierta. Una pasarela situada en la cumbre es accesible a través de una escalera de caracol y ofrece al visitante una vista panorámica de las posiciones defensivas ocupadas durante el asedio de la ciudad. También hay un mosaico completamente excavado en roca decorado con azulejos del artista francés Fernand Léger. La cripta del monumento tiene altares de los cultos católicos, protestantes y judíos en honor a las religiones de los soldados caídos en batalla.

Bosque de la Paz

Los 4.000 árboles que lo componen fueron plantados con motivo del 50 aniversario de la Batalla de las Ardenas. Ellos estaban dedicados a los veteranos americanos y belgas que combatieron en el lugar y a todos los civiles y militares que murieron en el invierno de 1944-45. Cada veterano que volvió a Bastoña en 1994 escogió un árbol, que siempre lleva su nombre. Los árboles que se encuentran en este bosque son serbales, abedules, hayas y robles.

Centro histórico de Bastoña

Este pequeño gran museo capta el interés del turista que quiere entender la importancia del lugar en el desarrollo de la segunda guerra mundial así como sus consecuencias para hoy en día en la región.

En el museo se pueden ver vídeos de las batallas acaecidas en los alrededores del pueblo, dioramas grandes y pequeños de representaciones históricas y una interesante tienda de regalos con reproducciones de insignias y condecoraciones de la batalla. Si vas a visitar este museo, trata de llegar temprano por la mañana porque después de las 10:00 h llegan autobuses llenos de turistas que hacen menos fácil el disfrute del lugar.

Monumento a Boggess

Este monumento conmemora el momento en que el asedio alemán comienza a su fractura el 26 de diciembre 1944 gracias a un asalto de seis (u ocho, según quien lo cuente) tanques de EE.UU. dirigido por el teniente Charles Boggess.

Plaza McAuliffe

General Anthony McAuliffe fue el comandante de la Aerotransportada 101 del ejército de Estados Unidos, quien ante el asedio y la solicitud de rendición por parte del ejército alemán, respondió al comandante de los Nazis con una carta que solo ponía la palabra “Nuts” haciendo referencia a la expresión en inglés que significa tanto “chiflado” como “testículos” en un argot vulgar.

Parque Laeken

Los espacios naturales son de lo más importantes en las grandes ciudades, pues son como lugares de oasis, de descanso y regocijo entre todo el ajetreo de la gran ciudad. Es un buen sitio para pasear con niños, para que aprendan mucho más de la naturaleza, y del entorno más allá de la ciudad. Es por eso que es imprescindible que los más pequeños tomen conciencia de la importancia de estos espacios verdes. En Bélgica lo saben bien, y es por eso que es uno de los países europeos con más metros cuadrados verdes por cada habitante.

Por esta razón, vamos a hacer hincapié en el tema, y hoy vamos a hablar de uno de estos parques. Porque muchos son patrimonio de la ciudad, y hay que conocerlo bien, si estamos planeando un viaje a Bélgica, concretamente a Bruselas. Así que si quieres conocer el Parque Laeken, te aconsejamos que sigas leyendo, ya que te va a resultar interesante.

Bruselas verde

Bruselas es una ciudad que es muy conocida, pero por las diversas instituciones que alberga: el Parlamento Europeo, así como la Comisión Europea y el Consejo Europeo. También dispone de monumentos imprescindibles, como es el caso del Atomium, así como el Manneken Pis. La arquitectura en su conjunto es grandiosa, pero también lo son sus espacios verdes, que destacan por estar bien cuidados, sin nada de basura, y con un aspecto tan florido que da una imagen saludable a esos rincones de la ciudad.

El Parque Laeken forma parte de este “todo” tan cuidado. Es uno de los lugares más visitados, pero no por sí mismo, una verdadera pena, sino porque el Atomium está situado prácticamente en este lugar. Aún así, merece la pena hacer una visita aparte, ya que son muchas las personas que solo por ver el mítico monumento a la química se pierden un sitio lleno de encanto y de diversión.

De esta forma, tenemos unas 200 hectáreas llenas de verdor europeo, todo bien cuidado, da igual la época del año en la que vayas. Si vas en invierno, te encantará verlo cubierto de nieve, en primavera, florecerán todas las flores y tendrás un bonito paisaje colorido. En otoño, se creará un ambiente romántico ideal para las parejas, mientras que en verano, se llenará del griterío, de los niños, y de la diversión del estío. Así que todo es cuestión de gustos, aunque lo básico es que no debes perdértelo.

Dentro del parque, dispones de varios monumentos, por decirlo de alguna manera. Al igual que el Parque de Europa en Torrejón, aquí tenemos una atracción ideal para los niños, que es el Minieuropa, un lugar donde podrás ver prácticamente los monumentos distintivos de la mayoría de los países. Pero no sólo eso esconde el Parque Laeken, sino que la decoración, de la mano del famoso Víctor Horta y Alphonse Balat, es simplemente una belleza. Lo que sí que es imprescindible visitar son los invernaderos, pues no los abren durante todo el año, sino que solo durante cierta temporada, normalmente la primavera.

Y algo que te extrañará, pero a la vez te gustará será una preciosa pagoda japonesa que deslumbra y destaca sobre el resto de las obras que hay en el parque. Los rumores cuentan que fue el Rey Leopoldo II el que mandó construir esta edificación, ya que en la Exposición Universal de París se impresionó al ver una así. Y no sólo eso, sino que a pocos metros de esta especie de templo japonés podemos encontrar un pabellón chino, similar a los del Palacio Imperial. Aunque no tiene el color rojo característico de las construcciones chinas, sigue siendo impresionante, por lo que te recomendamos hacer una visita a estos lugares.

Conoce algunos de los lugares más mágicos de Europa, siempre a precios económicos, como por ejemplo los vuelos a Budapest reservas, y conocerás la maravillosa Hungría.

Gastronomía típica belga

Cuando elegimos un Destino Turístico en particular y estamos decididos a pasar unas vacaciones placenteras no queremos que nada falle, y es así que comenzamos a anotar detalles relativos a la Hotelería y Alojamiento (conoce más sobre los Sildenafil citrate hoteles en Bruselas), y empezamos a dilucidar cuales son los Atractivos Turísticos que debemos visitar y no pasar por alto, además de las excursiones y visitas que haremos a los Paisajes Naturales, pero si tenemos pensado viajar a Bélgica tenemos otro detalle que ultimar.

Saciar nuestro apetito en un país que no conocemos puede ser un problema en muchas ocasiones, sobre todo si no conocemos los Ingredientes Típicos que son utilizados en cada una de sus comidas, por lo que a continuación traeremos una breve reseña de qué debemos probar y qué nos encontraremos en la Gastronomía Belga.

Costumbres Culinarias

En la cocina de Bélgica se suelen utilizar ingredientes acorde a la época y la temporada que se esté atravesando, manteniendo inamovible las tres comidas diarias (Desayuno, Almuerzo y Cena) diferenciándose sus ingredientes para saciar las necesidades de cada clima y actividades cotidianas, pero con diferencias entre regiones.

En la zona de la costa belga predominan los Pescados y Mejillones como ingredientes principales de la mayoría de los platillos, mientras que en contraposición a ello tenemos productos de caza en la zona de las Ardenas cheap Prozac , acompañado todo ello de productos regionales bien típicos.

Entre los ingredientes típicos de todo el país encontramos los Mejillones, el Jamón, las Endivias Blancas y la utilización de frutas tales como Manzanas, Fresas y Peras como acompañamiento, además de que es una costumbre la elaboración de platillas con Anguilas además de preparaciones con Quisquillas del mar del Norte.

Productos Típicos

Uno de los más conocidos y difundidos por el mundo es sin lugar a dudas la Ginebra, una bebida alcohólica elaborada en base a Malteada, Cereales y Cebada que es aromatizada con especias y Junípero, variando estos últimos sabores dependiendo de la región, e inclusive contando con su combinación con Cremas de Chocolate o Vainilla y el agregado de frutos para dar un sabor dulzón (Manzana, Maracuyá y cítricos, entre otros)

En cuanto a otras bebidas alcohólicas tenemos a las Cervezas Belgas, teniendo una gran variedad de especialidades, como en el caso de las famosas Cervezas de Abadía, como también la elaboración de Cervezas Especiales que conforman las más de mil variedades que se encuentran en el país, cada una con su sabor especial.

Otro de los productos famosos que debemos probar exclusivamente es el Chocolate Belga, que está regulado por una calidad que está Reglamentada y Legislada, además de controlarse su calidad mediante el Sello Ambao que es potestad del Estado belga, que rige las condiciones de elaboración de bombones y cajas de chocolates.

Souvenirs de Bélgica

Cada vez que vamos de viaje (conoce más sobre las mejores agencias de viajes online, y conoce entre otros aspectos las mejores ofertas de viajes de última hora), siempre nos tomamos un tiempo para ir de compras y llevar algún que otro souvenirs. Porque queremos tener algo de recuerdo para nuestras casas, algo que nos recuerde ese maravilloso país en el que hemos estado, y que puede que tardemos en volver. Y además, también queremos que los demás sepan que nos hemos acordado de ellos durante nuestra estancia en este país. Si vamos a Bélgica, podemos traer varias cosas, y por eso vamos a hablar de este tema en este artículo. ¿Quieres saber más? Pues entonces sigue leyendo, porque te va a ser muy útil.

A la hora de comprar souvenirs, hay maneras y maneras de hacerlo. Podemos comprar, en primer lugar, grandes cantidades de algo tan genérico, que nos sirva para todo el mundo, como llaveros, imanes y figuritas. O podemos hacerlo de la forma difícil, y elegir algo personal y con significado a cada uno de nuestros amigos y familiares. En cualquier caso, puedes optar por ambas cosas, comprar cosas concretas para gente especial, y luego algo genérico para aquellos a los que quieres regalar algo, pero por compromiso. ¿Y qué podemos encontrar en Bélgica? Aquí te lo contamos.

Dulces y pitufos

Cuando hablamos de Bélgica, tenemos varias opciones a la hora de ir de compras. Hay productos típicos de toda clase, desde alimentos hasta personajes. Es por eso que debemos pensar en el perfil de la persona a la que vamos a regalar, para así intentar acertar mejor. Y si no acertamos, pues oye, al menos lo hemos intentado, y si no, pues tenemos el regalo genérico, un imán o un llavero, que eso nunca falla, aunque queda demasiado impersonal, pero nunca se sabe, igual nos sorprendemos e incluso gusta más que el personal.

Una cosa que nunca falla de Bélgica es, por supuesto el chocolate. No llega al nivel del chocolate suizo, pero se acerca, y sobre todo Bruselas es famosa por sus chocolaterías y sus diversas marcas que están buenísimas. Las de alta gama y de gran tradición son mucho mejores, como Godiva, Neuhaus, o incluso Leonidas. Sin embargo, primero debemos saber que la persona a la que le regalamos no es intolerante a la lactosa (si lleva), o es diabético. En cualquiera de estos dos casos, también venden chocolates especiales, y de esta forma puede que quedemos incluso mejor por ser tan detallistas y acordarnos de su condición.

Si las personas a las que vamos a regalar son niños, o les gusta en concreto las famosas figuras de Bélgica, no podemos dudar en comprar algo relacionado con los personajes que nacieron ahí, como es el caso de los Pitufos, o Tintín. Hay todo tipo de productos que giran alrededor de esta temática, así que no puedes perdértelo, pues siempre queda gracioso regalar un peluche de pitufo (o pitufina), si sabemos que es un fan incondicional, y lo mismo ocurre con el personaje de Tintín, que es de lo más popular, y encontramos desde cómics hasta posters con las portadas de algunas ediciones.

Por último, algo que es muy típico de Bélgica y sobre todo de Bruselas, es el niño meón, y por eso, suele haber llaveros, figuritas, e imanes de esta imagen tan popular. Incluso podemos encontrar alguna imagen en la que está vestido con los diferentes trajes que le confeccionan a medida a dicha figurita. Nunca una estatua de un niño había dado para tanto, y aunque no les guste, siempre puede hacer gracia, y será considerado como un detalle muy bueno. ¿Ves como no es tan difícil? Y tú, ¿qué vas a llevarte de Bélgica?

El castillo de Beersel

La enorme mayoría de turistas y viajeros que llegan hasta Bélgica, visitan Brujas y sobre todo la capital, Bruselas. Si la estancia en Bruselas va a ser un poquito larga, es muy recomendable dedicar algún día a recorrer los alrededores de la metrópoli. De esta manera se puede llegar hasta Beersel.

Beersel se encuentra al sur de Bruselas, a una decena de kilómetros. La localidad cuenta con dos atractivos de interés. En primer lugar la iglesia de San Lamberto, aunque sin duda su mayor reclamo es el castillo.

Se trata de una encantadora fortaleza que parece que se eleva sobre el estanque que la rodea en todo su perímetro, de esta forma simula que flota sobre las aguas. De hecho, el aire romántico del lugar domina por completo al aspecto fiero que debería tener una construcción de carácter defensivo.

El castillo se construyó íntegramente en ladrillo a lo largo del siglo XVI, pero tras su abandono, llegó al siglo XIX en la más absoluta ruina. Y tuvo que esperar hasta mediados del siglo XX para que por medio de la iniciativa de la Asociación de Edificios Históricos de Bélgica se emprendiera una minuciosa y respetuosa restauración, basándose en pinturas, dibujos y grabados antiguos.

Así, en la actualidad el castillo de Beersel ha recuperado su esplendor y la belleza del pasado, por ello es visitable, tanto su exterior como el interior, donde se han intentado reconstruir los aposentos de época.

Knokke, una exclusiva playa belga

Knokke es la playa más oriental del mar del Norte, del lado del complejo de la costa belga, encontrándose muy cerca de la frontera holandesa y está separada del territorio de los Países Bajos por el “Zwin”, una bella y muy interesante reserva natural.

Hoy en día, Knokke es considerada la más exclusiva playa de la ciudad en Bélgica, principalmente a causa de “Knokke-Zoute”, un área que representa una espléndida villa donde el jet set de Bélgica se siente como en casa.

Sin embargo los comienzos de Knokke fueron muy humilde y cuenta la leyenda que un grupo de peregrinos de Irlanda, monjes y villanos se asentaron en la zona comprendida entre el VI y el IX siglo, uno de ellos, fue el monje Guthago, que vivió una vida piadosa y murió en el pueblo mencionado como “Cnoc“.

Knokke de hecho debió su existencia a la construcción de diques que pretenden proteger el área alrededor de la reserva Zwin y fue en 1640 cuando ya se habían establecido alrededor de 200 personas.

En el momento de la creación del reino independiente de Bélgica en 1830 Knokke seguía siendo predominantemente rural contando con unas pocas aldeas.

Ya por aquel entonces el lugar comenzó a atraer a los artistas y muchos de ellos eran pintores (como James Ensor, y Alfred Verwee entre otros), los artistas alquilaban una pequeña casa de campo en el molinero y allí se fundó el “Cercle des Artistes” en 1880.

A principios del siglo XX, Knokke había cambiado rápidamente en un lugar selecto cuando los primeros hoteles se construyeron.

Hoy en día, Knokke consiste en un grupo de comunidades que se han agrupado en el “Knokke-Heist”, siendo los lugares más importantes; Heist, Knokke con el Albertstrand y el más aristocrático Zoute.

El Monty Hotel de Bruselas

Que Bruselas sea de facto la capital administrativa y política de Europa significa que sean miles las personas que acuden hasta ella todos los días. Si a eso, se le suma la enorme cantidad de turistas que acuden hasta Bruselas para conocer in situ su Grand Place o algunos de los muchos museos que abren sus puertas, el resultado es que la ciudad necesita una oferta hotelera cuantiosa y variada.

Y el hecho es que Bruselas cuenta con ella. Los hay de todos los precios y calidades, cercanos o alejados del centro, antiguos o modernos, en definitiva para todos los gustos y bolsillos.

No obstante, el que aquí nos ocupa es un hotel peculiar, distinto y con sabor especial. Se trata del Monty Hotel, cuyo sobrenombre es Small Design Hotel lo que nos da una idea sus características principales: es un hotel pequeño y regido por el diseño.

Cuenta con 18 habitaciones únicamente y tanto en estas habitaciones, como en las zonas comunes podemos encontrar mobiliario y accesorios de diseño, todo ello acogido en un edificio de la década de los 30 del pasado siglo que ha sido restaurado para crear una agradable atmósfera en la que se mezclan los sabores del pasado con toques contemporáneos que crean un ambiente particular y muy agradable.

En definitiva, disfrutar de sus habitaciones, desayunar en la gran mesa común el buffet de la mañana, conectarse a internet gratuitamente en el salón o tomarse un café en el jardín privado, transmite todo el relax necesario para visitar una ciudad tan agitada como Bruselas. Y todo ello, por un precio medio, sin que compartir habitación con alguna obra del prestigioso diseñador Philippe Starck suponga un lujo inalcanzable.

Zoo de Bruselas

El Planckendael Zoo es el zoológico más cercano a Bruselas de fácil acceso en tren o en coche, ubicado en la pequeña ciudad de Mechelen, en el camino hacia Amberes, con una extensión de 42 hectáreas.

Los animales son clasificados por el continente en el que se han originado y su variedad de animales exóticos que pueden encontrar aquí se encuentran especies de la India, canguros rojo gigante de Australia y jirafas de la sabana africana y para el 2010-2012 se incorporarán los elefantes, así pasar un día en el Zoo representa toda una aventura para los niños.

Stants de los continentes de América del Sur, Oceanía, África, Asia y Europa, los esperan con cuatro lugares para la compra de alimentos, estos se encuentran dispersos en todo el zoológico, así cada continente ha sido cuidadosamente diseñado y construido para que tenga el aspecto de los mismos y por lo tanto, el parque tuvo un cuidado especial a la importación de plantas nativas de Asia y las ruinas de templos construidos para asemejarse a las partes del sudeste de Asia.

La mayor superficie es la simulación de las zonas de Nígeria y el Sudán para representar a la sabana africana, donde hectáreas de terreno despejado que dan paso a los gigantes de la naturaleza salvaje de África incluidas las cebras, antílopes, avestruces, hienas y bongos todos en una verdadera aldea africana.

Para una experiencia práctica existe una mini-granja también está en el lugar, donde los niños se enfrentan nariz con nariz ante animales como la alpaca Wouter, siendo estos animales dóciles que se transforman en mascotas.

Otra característica única del zoológico es el Paseo del Árbol, que lleva a los visitantes a través de un pequeño bosque de 80 años de edad, así el Zoo Planckendael es una experiencia con la naturaleza.

Su ubicación esta cerca de Bruselas a unos 30 minutos en coche hacia el norte desde el centro de Bruselas en el camino hacia Amberes, las maneras más fáciles de llegar es en coche o tren.

Bruselas: Sus Murales Comic

Bruselas tiene una larga tradición de murales y para el 2009 el tema del cómic, la ciudad de Bruselas añadió dos o tres murales a sus calles, siendo uno de estos el que se dedicará a Rabaté para el álbum “Les petits ruisseaux” (pequeños arroyos), que ganó el último premio Ciudad de Bruselas.

Este premio es otorgado anualmente a un autor y una obra original que abre nuevas perspectivas para el cómic (en términos de gráficos, historias o cuentos técnica).

Los artistas del extranjero también son invitados en Bruselas para este evento a participar en el embellecimiento de la ciudad y hacerlo más atractivo.

La ciudad de Bruselas comenzó a producir sus propios murales cómics en 1993 y se han incluido en una gira que se extiende por toda la ciudad, transformándose ahora en muy popular entre los turistas.

La gira incluye 31 muros en la zona central del Pentágono y cuatro paredes en Laeken, así los turistas y pobladores pueden disfrutarlos en un bonito paseo y descubrir Bruselas de una manera diferente.

Este paseo es hoy parte integrante del patrimonio de la ciudad de Bruselas y es algo que destaca el tema del año del cómic, velando por los murales que son conocidos y reconocidos por todos, ya que se han convertido en algunas de las más populares atracciones turísticas de la capital.

La casa de cómics además de los murales en algunas calles de Bruselas permite disfrutar de la ficción que apasiona a millones de personas, formando parte de una divertida referencia al cómic belga.

Estos cómic callejeros conforman una segunda gira del cómic por toda la ciudad, que la embellece y le brinda mayor calidez.

Que ver en Bélgica: Bruselas, Brujas, Gante y mucho más

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